e vista
uerte, mucho más tranquila que el caos que acababa de dejar atrás
Li
ya fuera por el frío o por la carrera -probablemente por ambos-,
on una sonrisa satisfecha mient
nfernal y había olvidado lo imposible que se pone el pu
. Después se apartó y
ara de... estar muy sa
etada a alguien. -Puse los ojos
o así como si nada -d
r en la sil
or mi retraso, traje.
de su enorme bolso como una maga
e Seúl. Pri
estructurado de co
guno con detalles dorados,
a mano po
pude contener la sonrisa. De verda
e
caja de terciop
elearme con dos mujeres en la tienda
a de un rosa empolvad
peligro
vía no he
eciosa horq
te vendría bien -a
ay
ar. Vintage. No p
n aquellos regalos tan caros y delicados. La fina caden
-murmuré, abrumad
dedicó una mirada de falsa seve
nr
Aunque no tengo ni idea de
agradecida, pero t
omaba el menú-. Justo después de que te consiga una con alguien bu
sgo? -repetí, arq
ue son muy
n picardía y ambas
sa quedó cubierta de toda clase de delicias y empezamos a c
-dije mientras a
ó sin levan
, iré a buscarte. -Me lanzó una
or, no l
aba en penumbra y era más silencioso que el comedor princi
gua fría me corriera por las manos. En el aire flot
solté una exclamación ahogada. Mis ojos ya
hacía
llamé, s
a de los pantalones. El vendaje seguía cubriéndole la frent
abras mientras se acercaba-
ré de
ujeres? Sal de aquí. Ahora.
con paso tambaleante-.
pleto lo que aca
saber nada de ti -
e llamé... Pensé que
más que
e él y me sequé las manos con calma-. Tomaste
me agarró de la muñeca. Tenía
o. Sé que tod
del b
-ordené en
tante fuerza, pero
re lo has hecho. Si ya no te importa
qué estás h
todavía no es segura. Pero cuando lo sea, cuando herede el título, me divorciaré de Se
ente atónita ante
se a
as sigues exhibiendo a esa mujer por todas partes? ¿Y luego qué? ¿Me arrastra
izo un
, por
Ni en esta vida ni en la siguiente. No me importa tu título. T
ando la voz con desesperación-. Sé cómo
Sus dedos se hundieron en mi brazo hasta ha
Ka
astabillé sobr
puerta del baño de hombres-. Nadie v
tame!
í. El pasillo estaba demasiado sil
brazos y le clavé l
ciendo daño,
sistirte, ma
Ka
contra la superficie helada con tal fuerza que el impacto me recor
l. Apoyó una mano junto a mi cabeza y con l
a. ¡Aléjate de mí! -g
nó para
mejilla. La bilis me subió hasta la garganta. Que
! ¡Apár
irando con dificultad.
lo, apenas visible bajo aquella luz. No era más
es eso? -
ía vuelto cor
espo
ensombreció y ap
demonios te d
recho a pregunt
mandíbula, pero la
tést
, pero no me import
e deb
asales se e
perro te tocara?
tocarme -decla
e deformó
pudiste
cido por la ira y por lo que fuera que había bebido. Jaló de mi abrigo y rasgó una de las mang
a en voz baja, temblando de rabia-. Lo compr
ame las mano
arlo, cada ve
ó con má
¡Se suponía que
onto, de
ió cambiar. El cuerpo de Kade se estrelló contra la pared opuesta co
l corazón golpe
ces l
wa
ía estado un instante antes. La
e había
n un brazo. Rowan avanzó hacia él con calma. Controlado. Sin
s encima -dijo Rowan en vo
na amena
lo
e pie entre tam
tard
provechó el impulso de Kade y le clavó el codo en la espalda. Después giró c
cru
sió y e
n aquel tono irritantemente sereno-. ¿Que puedes trat
ía! -gr
a le corría
unca f
lado y le inmovilizó e
demasiado ci
ejeó bajo
odo! -maldijo, respi
por encima
io
sp
de mis hombros y el cabello se me había soltado
tenía
allí. Iba a
ecirle algo
ndo di un paso al frente. Kade clavó en mí sus oj
d
el tacón
cabeza se le sacudió y la sangre e
plé sin e
mesurada- y te atropellaré yo misma. Y
mente, miserable,
paté
manos con una servilleta d
rga
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