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Historia

Capítulo 5 Se cae el velo

Palabras:1213    |    Actualizado en: 13/10/2026

egundos para de

e fue lo primero inteligent

Yo también lo agarré. Era más fuerte de lo que parecía. El encaje se rasgó con un son

o si fuera un ratón muerto. Luego me miró.

res Cele

o.

a de capullo de rosa. -Sus ojos me recorrieron-. Tú tienes el pelo c

a ensayado cien mentiras en el ca

ván

en ca

lo antes de men

por ella. Subimos escaleras. Cruzamos pasillos donde las antorchas ardían en candelabros con forma de cabezas de lobo. Los guardia

ba entre ell

ta pesada al final de un pa

es. Una chimenea encendida. En un escritorio cubierto de papeles, Ronan Blackwood estaba en mangas de camisa, con el cuello

tó la

verdad. Sus ojos eran de un gris oscuro, como nubes antes de la tormenta. Recorrieron mi

. Creo que

como si llevara horas s

es Cele

Qu

una ladrona. Los Frost se han b

l escritorio y se detuvo a varios pasos, como si hubiera una raya en

ién

ntenté de nuevo-. Nia Frost.

sus ojos-. Me dijeron que había una segun

toy en

está tu

a-. La noche antes de la boda. Se fue con alguien a quien ama. Mi padre lo desc

o? -siseó Vesper

ijo Ronan,

Vesper tampoco, a

ó de espaldas, con una mano aferra

altar. Me envió a una muchacha con velo. En otra manada, otr

o. No les debemos nada. Devuélvela encadenada

¡

er que iba a decirlo

me temblaban.

cianos que tosen todo el invierno, y mi padre controla sus medicinas. Si lo atacan,

nes te enviaron aquí com

siendo m

la dureza se resquebrajó. No supe qué había de

Vesper-. Meter a una chica débil en la cama de los Blackwo

apeles están firmados. La luna oyó los votos. -Su voz se volvió plana, la de un hombre que resuelve una suma difícil-. Si la devuelvo, el tratad

s a una mentiros

ré el t

la m

-Se volvió y me clavó los ojos. La luz del fuego le marcaba la cara-. Fuera del

en comprender que

S

labra cayó como una piedra-. Hasta entonces, te quedas. Si mientes una vez más, ni la paz te

Después, la ca

-empecé

rtó la vista, como si mirarme costara al

lo h

r. Una gota de sudor le bajó por la mejilla. Vesper tambi

a -le

nan

el velo. Quéma

eso fue más peligroso. El pestillo hizo clic. Queda

é descalza sobre su suelo frío

de mirarme la cara. Ahora miraba mis ojos. Lo

-dijo en

les

tenido ese a

lata? -Lo miré-.

observa una puerta cerrada tras la

ue nadie me había mirado nunca lo

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