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Historia
Mi amante latino

Mi amante latino

Autor: Gevenievve
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Capítulo 1 El sábado de Carnaval

Palabras:5217    |    Actualizado en: 21/02/2022

Paulo. En casa dije que me iría a la costa con unos compañeros de trabajo y que

ía estaba comprando en un mayorista. Me preguntó si podía esperar un poco, me recogería en menos de una hora. Le contesté que no era necesario, que iría al centro comercial a comprar algunas c

a y el autobús. Cogeré un t

e dije que todo estaba bien, que de todas fo

parada de taxis y le dij

escuché la voz de Leandro, se me puso la piel de gallina, lo quería día tras

erpo, le hice saber la conversación que había tenido antes con mi padre, tuvimos un poco de tiempo para besarnos. No perdimos más tiempo y continuamos con nuestras caricias mientr

ana, gimiendo y delirando con su lengua y su dedo dentro de mi coño... Ah, este hombre me acelera por la pendiente sin frenos. ¿Cómo puede hacerlo tan delicio

chos y luego en mi boca. Lo chupé, esperando ansiosamente sus chorros de miel... qué pena, interrumpió mi mamada, sin embargo, me llevó a las nubes cuando me colocó a cuatro patas sobre e

e mi garganta, el maldito de nuevo no me deleitó con el sabor de su leche, sin embargo lo mejor estaba por llegar. Me puso en el

los orgasmos consecutivos.

na y mis piernas. Me tumbé de su lado, apoyando la cabeza en sus piernas y ronroneé como un gati

uscamente por el sonido del interfon

re! susurré

a estaba corriendo hacia la habitación con las bragas en las manos. Por el camino recogí el resto d

uerta y dijo que era el cartero el que llamaba. Añ

e, bajé las escaleras y lo encontré en la cocina. Sonreímos y bromeamos

fui con la bebida que me sirvió y me instalé en la piscina. Con mi mejor

aburrimiento y tenía dudas de si sobreviviría a los tres año

as en casa de mis abuelos maternos, que vivían en

brienta... Me sentí desanimada cuando mi abuela se quejó de mi ropa y me pidió que me pusiera algo más apropiado, porque había un h

lata! -

de zumo, una gelatina y me fui a mi rincón. Tenía la mala costumbre de comer un bocadillo o un postre

al principio estaban hechos jirones. Desabroché el botón del pantalón

plato con las sobras y los otros trastos; los llevaría a la cocina antes d

cocina y los malditos calzoncillos empezaron a bajarse, intenté mantenerlos en su sitio dando pasos cortos con las pierna

ó frente a la puerta del baño en el momento exacto en que el extraño hombr

cortos y correr a mi habitación. El hombre se quedó mirando aquella escena. Pensé:

! - ¡Sujeta esto

os brazos y sostuvo el equipaje. Me agaché tranquilamente como si la situación fuera algo normal. Segu

pechos y menos por la vajilla, ya que el pequeño bote de postre estaba volcado, goteando

inuto, lo lim

áticamente que no era necesario, y fue entonces cuando mi abuela apareció en el pasillo visualizando la

arte en la que tenía mi periquita fuera. Mentí diciendo que me había tropezado ligeramente con el hombre, que

ación, me dirigí bailando y sonriendo hacia la cocina mientras, como no podía ser de otra manera, me observaba la mir

. No éramos el tipo de amigos que se llamaban o salían juntos, nuestras conversaciones s

añana, ¿puedo ir para que

cinco de la tarde, porque

versación sobre el tema del

de mi madre en casa dos semanas antes, vino en compañía de su padre y su madre para la comida y las bebidas y no comentó nada sobre el blog, y

udarla por su presión, al menos me subieron la paga. Lo interesante es que su petición se produjo cuando André dejó de

dio cuenta de que estaba estorbando más que ayudando. Me soltaron sobre las 11 de la mañana, cogí dinero para el taxi

chaqueta de mujer tirada en el sofá del salón que no era mía ni de mi madre, se encendió mi señal de alarma. Me puse de puntillas para evitar que se me notara. Silencioso como un gato, subí las esca

í a la habitación de al lado, salté al balcón y con un ojo en la ventana seguí observando. Bruna acababa de quitarse la falda,

escena erótica mediocre. Se desabrochó el sujetador

e lado ya que no quería arriesgarme a exponerme d

uego los ofreció burlonamente con cara de zorra. Deslizó las manos en la cintura de sus bragas con los pulgares y ensayó un rollo mientras deslizaba la lencería por sus piernas. La ropa interior llegó a sus pies, se deshizo de ella dándo

. Pero confieso que me pareció agradable su cuerpo delgado y blanco, que contrastaba con su larga melena oscura. Sus piernas

ndo culo, se encogió hacia l

o a la cama acariciando la polla del cabrón de mi padrastro que ya estaba desnudo y sentado en la cama, qué idiota, debe estar pensando que se acuesta

osa que era esa polla. Mi padrastro acarició la cabeza de la zorra babosa que lo chupaba todo. Dejando a un lado los celos, me sentí muy excitada, aunque me sentí estúpida por dej

l. André bajó con su boca y se detuvo más tiempo en sus pequeños pechos, la zorra de ojos cerrados correspondió y se rindió mostrando que había intimado durante mucho tiempo.

y los dedos en el coño y el ano. La putita gimió y se retorció por todo el cuerpo como un reptil, arqueó el culo y puso la cara en la almohada. Me estremec

pujón arrancando gritos de dolor a su presa. Gemí con ella, pero en silencio. Sabía que a ella le estaba gustando, al igual que

ya tenía dos dedos en mi coño y no pude contener un delicioso gemi

co culo. Esta vez gritó y gimió y gimió mucho, estoy seguro de que fue por placer porque movió el culo como una perra funky. Ah, cómo anhelaba sentir ese dolor y ese miembro todo dentro de mí.... Ahogué otro gemido y me estremecí al eyacular,

abierto escupiendo semen. Se limpió con la camiseta para no mojar la sáb

o de rabia. Enfrentarse a los dos en ese momento no sería prudente. Deduje que llevaban un tiempo follan

mejor después de unos cuantos orgasmos, le dije que estaba enferma y que había tomado una medicina, que me iría a casa pronto p

pero que te recuperes pronto,

calle de atrás, daría un tiempo p

porque no sabía cuál sería mi reacción al enfrentarme a André, ¿le daría un

me esperen,

por la tarde solía ir a casa. Mamá insistió en inscribirme en un curso pre vestibular, diciendo que t

a es el taller d

ando sólo al piriguete, no me convertiría en objetivo del pervertido. Tenía un plan, necesitaría la ayuda de mi tío Israel (el padre de Bruna), sí, el que se baja rápido, aunque mi lujuria por él era monstruosa, no podía explicar por qué me emocionaba ta

a conversación, recabé información para preparar el camino,

a por los alrededores. Por suerte era un día soleado, tenía trabajo que hacer. Rápidamente devoré un trozo de tarta y

hija. Sólo tenía una idea aproximada de su hora de salida y acabé llegando demasiado pronto. Pasé más de media hora de pie en una esquina cercana, simplemente observando. Finalmente los vi irse y desaparecer de mi vista.

.. ¿pas

on una car

do de menos - y me reí con picardí

Kamila, ¿qu

r y te lo cont

la moto en el garaje y

la, ¿qué es

echo de menos, sabes

en serio? - ¿No piensas en los p

ero coquetear un poco contigo. Lo

ano (mi padrastro bastardo), es

oco, no podemos

a y sé que tenemos tiempo

PC de Bruna y tratar de encontrar las fotos del striptease que hizo en mi casa para A

de

pecito lleno de deseos todo pa

el uno contra el otro, deslicé mi mano dentro de sus calzoncillos y acaricié su miembro cobrando vida. Me lo tomé con calma para qu

enséñame tu

VE AQUÍ

as zapatillas y estaba tumbada en la cama, totalme

, loca, por e

miseta corta, era la última pieza, porque los pantalones cort

hoooo

hagas eso, me va

ambiar, tío, tú

sivamente, pero aunque estaba cagado de miedo cedió y se vino encima. Creo que las ganas d

pidamente, disfrutaría de esa polla dura y tendría al menos una de capricho ese día. Lo dejé bajo mis piernas y me senté sobre su polla, ajustándola y metiéndola toda dentro de mi coño... ¡Ah! Dejé escapar un suspiro disfrutando de él tranquila y firmemente dentro. Contuve las ganas de rodar el culo, ya me enca

o necesitas un poco más, pa

oca... "¡Ah! Es un buen besador. Pensé que me quedaría con él en esa cama el resto del día si me dejaban. Me desperté del sueño con el palpitar de su miembr

ome quieta encima de él, y mientras le

hondo y aguanta un poco,

alquier músculo, excepto mis labi

sentirlo tranquil

so, me inundó las entrañ

todo lo posible por chupar y acariciar ese pene... pero fue en vano. Sac

o, todavía es

jé diciendo que iba

pa y tus zapa

é el sonido del ordenador encendiéndose, "aquí está la oportunidad que necesitaba", pensé esperanzado. Entré, encendí el monitor y... qu

nocía). También había otros a su novio. Reenvié el más reciente de los enviados y recibidos a una cuenta falsa mía, no h

s reenviados cuando Israel llegó a la puerta, con una toalla alred

a loca, ¿qu

cumpleaños a una amiga, acabo de

que alguien ha manipulado su orden

hombre era un analfabeto virtual, era fácil engañarlo. Apagué el monitor

vete, pron

sa, deslicé mi mano por debaj

eve. Tenía tantas ganas de volv

alentó mis deseos, suspiré, besé y mordí sus labios aún agarrando su miembro, masturbándolo y empujando

oca, chica

rticipó. Con una mano abrí su toalla y puse su polla entre

, Mila,

ofano y excitante, tener sexo en la cama de su hija. El miedo debería ser sólo el

ción por tu olor y tus besos. Ven dent

rael, gemí, di pequeños gritos y esta vez me fui al cielo con sus chorros de semen. Tuve un intenso temblor y me acabé por tanto semen rodando y contrayendo mi vagina al estar fusionada a e

do salió de mí, trajo consigo un montón de semen y líquido. Se asustó tanto como yo, por suerte la mayor parte cayó en el suelo y un poco en la toalla que tenía debajo. Cogí mi ropa y mis zapatillas y corrí con la mano en el coño hacia el baño. Me apresuré a limpiarme y a po

de Dios, Mila

o y un cumplido por proporcionarme una maña

del ordenador, pero creo que ella no lo daría tan fácil, alguien en la casa podría verlo

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