img Arder en libertad  /  Capítulo 5 Infierno. | 3.07%
Instalar App
Historia

Capítulo 5 Infierno.

Palabras:2462    |    Actualizado en: 28/12/2022

volver a mirar atrás. Hui de él y ese sentimiento q

sonrisa como saludo antes de mir

nientes a

-No era mentira. Él asintió

os propu

ía oírlas.

medeció sus labios y maldecí en mi mente por comprarlo al instante con Pierce. Miré la ventana, pero rápidamente la

ra que ahora me digas que es aburrida? -Me reí diverti

pló, ex

y adolescentes filtrados de preparatoria la música ya se oía. Me apresuré a mandarle l

lzura, y sonreí de verdad, besa

yo por cortesía, porque en dos años de re

de bebidas improvisadas. Yo, completamente intolerante al alcohol preferí tomar más ta

sa? -Me dijo al oído a causa de la música ensordecedora, asent

sin b

migas, ellas asintieron lleván

uiere. -Me dij

onreí. -Tambi

certe como quisiéramos porque preferíamos tomar distancias, no sabía

bueno.

William tiene un entorno

engo mis propios amigos. Sé que él me quiere, estamos hace bastante tiempo juntos y

rieron, a

buen

e el único que respetó sin quejas que siempre fuéramos sus amigas, no

do. -Sonrió o

omar, enseguida vuelvo. -

vios de quienes habíamos venido acompañadas habían desaparecido. Una de ellas reía diciéndole al suyo, el único qu

ida que olía muy bien. Se lo agradecí. Cuando quise tomar, Amber, una de las

que buscar tú, y ver cómo t

es encanta drogar a

cias. -M

uscar algo más.

de ir al baño, pero no quería ir aquí, y aunque estaba pasándola muy bien con ellas

ero si entramos juntos debíamos permanecer juntos, no se podía borrar toda la

olver antes de que amanezca. -Les di

enta. -Me dijo una de ellas rie

de ellas y les agr

Era Tati y al intentar atender, la pantalla se puso en blanco. De pronto se había trabado y no podía regres

lest

? -No recordaba su nombre,

ida con las bebidas,

incredulidad. -¿Dónde e

quivándolo para salir afuera, pero una

bailar?

mi novio, ya qu

es puedo

uelvo con él. -Intenté que

me la hagas dif

Suéltame y déja

reció dos vasos con contenido rojo. Negué

o sabía que a William le

favor y aléj

de hecho, estaba busc

labios. Me lo quitó rodeando los ojos, y me confundí, porque más allá

dicho que no tomes n

ueltas! ¡¿Dónde

. Resoplé, encaminándome rápido hasta el patio tras

garro. Miré a todos lados antes de seguir por el amplio pas

ó a molestarme a mis espaldas, caminé más rápid

cubrirlo,

para mirarlo completam

si

está h

ó la m

me sentí mucho más abrumada, mi estómago dio un vuelco y me provocó naucias,

sentado en fragmentos de lo que parecía ser una mesa de madera besan

esta y angustiada que quise gritar y romper en llanto, quise

. Que me había traído a una maldita fiesta en donde me eng

o firme y rápido

se puso de pie, mirándome horrorizado. Ella se alejó

aunque intenté que solo la ira saliera a

explic

to? ¿Nada fue real? -Le pregunté, lastimada. -Si ya no me amabas podías decírmelo y

da de ironía. -Soy hombre, -Masculló ahora más despacio, acercándose a

eteé sin dudarlo, haciendo

il. -M

rmando un puño y entonces buscó mis ojos, pero los vi oscurecerse tanto

unto a él comenzaron a caer g

iré mi alrededor, aquella gente nos miraba como si

pero su mano me jaló con brusquedad y en e

quejé, realmente d

no en mi nuca sujetó mi cabello c

y dolor, rogando que reacc

ía i

itaba

iosamente las ganas de llorar. -Quiero ir a ca

s, haciéndome caer al suelo. Sus amig

apartarlo avanzó hacia él, gritándole e insultándolo, empujándolo hacia atrás, pero William tenía la mirada clavada en mí, se

lda me provocó un escalofrío. Mi vista se nubló y

tuviera bien, el resto furiosas comenzaron a gritarles a los d

ar, pero una de

-Le dije, aguantando las ganas de llorar. William nos a

lla! -Le gritó

a casa. -Su amigo intervino también

o! -Les gritó -La ll

on mi mano libre mis lágrimas. Él abrió la puerta para mí y cuando

haber venido, aunque jamás me enterara o no lo supiera por ahora, no debí venir porque había visto algo horrible en él. Y me dol

tada, sin poder c

a casa.

z le temí. Temí de la persona que estaba fre

iedo, intentando suavizar su odio, el odio repentino que ahora tenía por mí, pe

besé. -

ome por dentro, lastimándome tanto que grité. El dolor se propagó, y lloré y supliqué mientras él me lastimaba como si no hubiera un mañana, como si debiera matarme porque yo era el monstruo. Creí que e

do por su mente, consumiéndonos, llevó sus manos a mi cuello y las presionó. Presionó sus manos hasta dejarme sin aliento. Intenté salir, aun cuando las f

opia cabeza explotaría del dolor. Y entonces se detuvo, y me soltó, agitado,

conducir

idos se habían vuelto lentos, y mi vista se nubló tanto

olvidando esto.

ventana, en las palmas altas de luz que corrían a la velocidad del auto,

tante el dolor que se propagó por mi cuerpo me

n pie afuera, sintiéndome de golpe aliviada

dado ni diez segundos, aunque el dolor me consumía. La cerré conmigo afuera y desesper

Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY