img Perversa obsesión  /  Capítulo 6 CINCO | 6.12%
Instalar App
Historia

Capítulo 6 CINCO

Palabras:3554    |    Actualizado en: 01/04/2023

uedo cuando siento una ma

ata

o la voz de Pavel―. Soy yo, les

zgar por el desastre, se pondrá peor. Volteo a ver a Dalia quien aún tiene la mano de Pavel cubriendo sus ojos, ella se abraza a él, como si nada malo le fuera a ocurrir si se agarra lo más fuerte a s

ejemplo, comienzo a caminar hacia allá―. Tenemos

e los dos me están siguiendo. Alzo la vista al cielo y observo el lien

e Pavel tímidamente―. Aparte, ni

migos y realmente muchos suicida

ja―. Si se trata de él, investigarán y

n, lloran, gritan. Una porrista se tapa la boca y suelta un grito, pero sigue viendo la escena. ¿En serio? El morbo es mayor que el miedo. A unas cuan

eo a ver a Dalia quien ahora se tapa los oídos y trata de hacerse lo más chiquita posible

mira como si estuviera loca

alto, pero servirá. Lo observo impaciente, pero su rostro no me dice nada. Me exaspero cada vez

tá m

por favor, cayó de cabeza desde más de diez metros de altur

una máscara de horror y asco, listo, ha vi

va y entor

co ―dice en voz ba

eremos que no se trate de Sebastián, el chico no me agradó, pero saber que se suicidó terminaría por quebrarme. Se escucha una especie de s

ó? ―aporta Pavel con una pizca de

seis o siete personas no lo hizo para después arrepentirse, seguramente se trata de un psicópata que se está regocijan

nas pasan corriendo junto a nosotros y me callo, no hablo hasta que se alejan lo

jor eso a que m

o que Dalia lo diga en serio ―. Dijiste que

én te

ir a la

erdón y me mira expectante. Maldita sea, esto es dem

e, diez segundos después de verlo, un imbécil con guantes me atacó ―señalo la herida en la mejilla y mi clavícula―. Me cortó, el hijo de puta. Nos aco

l, por otro lado, está sonrojado y sus orejas están tan coloradas. Su cuello se tensa de forma que se le mar

ice en voz baja, es puro veneno―. Estábamos

ontactarlos. La universidad es grande, la matrícula es demasiada como para encontrar fácilmente a las personas. Dalia me encontró a mí, encontré rápid

o―. Escucha, es que en la casa me corté con un vidrio y muy estúpidamente olvidé deshacerm

de sus brazos de forma que tapa su cara. Pavel aho

gre ―comenta con los hombro

estra de ADN para ver si coincide con la sangre del vidrio. Probablemente la contrastarán con los muertos y cuando no coincida con ninguno de ellos, sabrán que h

ba de ocurrir ahorita que lo pienso. Es lo que le digo a Pavel

mesa―sus ojos se encuentran con los míos y me siento

peranza de que Dalia se quede conmigo, pero menea la cabeza, suspira y va detrás de Pavel. antes de pararse e ir t

sé que el plazo se me pasó, pero necesito distraerme con algo. Por la noche llega Giuliana con

sup

arnices, tiene un extraño patrón, no me

mientras se sienta en mi cama―. Seis asesinatos y un sui

su teléfono móvil. No hay rastro de su carisma y su to

puedo imaginar qu

mi riñón derecho a que fueron los Diener ―afirma Hernán y a

los Diener, pero no fuimos los únicos y apuesto a que los Diener estaban demasiado ocupados en su mansión como para ir a una casa ajena

i a emborracharme porque el alcohol gratis jamás se rechaza, pero todos lo

quiero parecer demasiado interesada, pero tampoco indiferente. E

e a la

s en darme cuenta de qu

será sospechoso, estaré en la mira y lo que menos necesi

es? Me odian, ahora me odiarán aún más. Mierda, es

liana me mira, comprensiva―. Fui a su

o veo un solo rastro de

er ―dice Giuli con voz desanimada―. Cenam

elve casi tangible. Quiero fundirme con el pis

alguien de l

elto un suspiro muy tenue, estoy aliviada porque así no me conectan con Raquel. Y de nuevo me enfrentó a ese tema; en clase de ma

mi rostro―. Raquel era mi compañer

da en el cuello no se me borra y no puedo creer que mientras yo dormía plácidamente en un sofá, a ella la ahorcaban en el baño. No puedo creer que tengo a un

lado y solo pone una mano reconfortante en mi hombro. Por alguna extraña

minamos bajo el cielo oscuro, parece una manifestación. Si el primer día el coliseo me pareció repleto de gente, ahora está abarrotado. Apenas

gar al fondo del asunto. Los padres de los alumnos fallecidos organizaron los funerales el día de ayer, excepto el de Neli Torres que será hoy por la tarde. Su compañero Gibrán Lozano cursaba con depresión, lo atendían particularmente y me temo que no fue suficient

se apodera de mi cabeza. Me suelto del brazo de Giuli y me salgo del mar de gente, de un momento

ado convencer por Juan Pablo, jodido imbécil, no merecía nada de lo que l

n a

l bajo la que reposan Dalia y Pavel. No sé si estoy preparada para enfrentarme a ellos de

puta familia disfuncional ―dice Sebastiá

entro de una bolsa de plástico transparente. No sé si sentirme aliviada o aterrorizada. Pavel se levanta de un salto y le a

e podía conectarme con el crimen ―siento unas inmensas

a cerca de mi rostro―. El sobre estaba dentro

talles que me faltan o sus mismas experiencias como que alguien se metió a la habitación de Dalia. Sebastián nos mira entre

vemos dentro del clóset, amordazado, amarrado y noqueado―. Es un PDF, pero antes e

yo también tengo una. Dalia suelta una exclamación cuando ve mi foto

muerto. Sebastián abre los ojos con sorpresa y soba sus sienes. Volteamos a ver a Dalia, pero se rehúsa a enseñar la foto, Pavel la sostiene y yo le quito el teléfono. Me quedo estática cuando veo la

frir ―afirma Sebastián―. Es un puto

sar por alto el hecho de que us

No tiene sentido. Estuvimos en su casa, pero amanecimos en casa de un tal Silvio. N

vivos? ―chilla Dalia―.

riguar. Si la amiga de Juan Pablo me reconoció por la historia del chico de la tina

nta de que el director ha terminado su

astián―. Hagan todas las anotacione

fun

zonada. Y si me equivoco, al menos servirá para observar. El asesino irá al funeral, lo

mundo, pero no me queda de o

natomía cuando una mano cálida me toma del brazo para llamar

odría derretirme―. Solo quería saber si estabas b

río de vuelta―. Es que ha pasado

ra el suelo, tengo tantas ganas de acariciar su mejilla―. Si neces

es el asesino y eso podría ser peligroso. Pero sigo sin encontrarle lógica al asunto, es absurdo. Su mirada color

á hablando con alguien y ese alguien es Juan Pablo. La chica juguetea con su cabello y se muerde el labio inferior. La rabia que siento no es norma

iener y puedo sentir su mirada desde que entro hasta que me siento en el lugar más apartado de él. ¿Cómo pued

a revisar todas, las paso rápido así que por poco paso de largo algo importante y que me corta la respiración: Es un video de gente bebiendo y cantando y atrás está Juan Pablo, parece que acorrala a a

stagram --> asdetrebol08 Facebook: Historia

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY