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Er Duo Xiao Jie

3 Libros Publicados

Libros y Cuentos de Er Duo Xiao Jie

La Traición del Corazón Roto

La Traición del Corazón Roto

5.0

El teléfono vibró, anunciando una llamada que destrozaría mi madrugada y mi vida. Era el hospital, con la voz impersonal que me informó que Miguel, mi hijo, había sufrido un accidente grave. Corrí a buscar a Sofía, su madre, mi esposa, el único hombro en el que creí poder apoyarme en la inmensidad de este horror, pero sus excusas me llevaron a una fiesta. Ahí estaba, Sofía, celebrando, brindando y riendo a carcajadas con Mateo y su hijo Santiago, mientras nuestro Miguel, mi razón de ser, luchaba, o dejaba de luchar, por su vida. El médico lo confirmó: Miguel no lo logró. Y entonces, en el pasillo helado de la morgue, mi cuerpo se derrumbó mientras mi alma era consumida al escuchar a Sofía hablar por teléfono con Mateo: "El plan sigue en pie. Con la lana de Ricardo y el extra que sacaba Miguel de sus trabajitos, Santiago ya está dentro de la universidad. Por fin... por fin te pagué la deuda que tenía con tu familia. Estamos a mano." No era indiferencia, era traición. Una jugada fríamente calculada que había usado la vida de mi hijo como peón. La ira me quemó el alma, pero me tragué mi dolor y mi furia. No le di el gusto de verme roto. Incluso en el funeral, Sofía abandonó a nuestro Miguel por consolar a Santiago, el mismo que, años después, la policía revelaría fue el atropellador de nuestro hijo. En ese momento, solo me quedó una verdad: estaba solo y con el tiempo contado. El cáncer me estaba devorando, pero una última chispa de fuerza me impulsó a cumplir el sueño de mi hijo. Dejaría este purgatorio que llamábamos hogar, no sin antes encender la mecha que haría explotar su infierno. Leí el diario de Miguel, sus sueños, sus sacrificios, y lo dejé para ella. Sabía que lo encontraría y que, a través de sus palabras, Miguel, mi pequeño, rompería por fin el corazón que yo ya no pude.

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La Pena Merecida Tardía Pero Llega

La Pena Merecida Tardía Pero Llega

5.0

El olor a desinfectante me asfixiaba. En la cama del hospital, las luces brillantes del techo no me dejaban olvidar. El coche que se pasó el alto, el golpe seco contra la ventana, todo era fresco en mi memoria. Pero debajo de eso, una avalancha de recuerdos aterradores. Eran de otra vida. Una donde un accidente como este no me salvó. En esa vida, corría hacia mi destrucción. Hacia Ricardo Montiel, el influencer de sonrisa perfecta que me esperaba en un restaurante de lujo. Listos para su "gran sorpresa". La sorpresa era un anillo. Un "sí" que fue el principio de mi fin. Ricardo y Camila Soto, su socia, me despojaron de todo: mi talento, mi dinero, mi alma. Mis diseños, mi trabajo, con su nombre en la etiqueta. Yo, relegada a la sombra, alimentando su éxito. La última memoria era la más clara y fría: él riéndose, diciéndome que yo fui un "escalón necesario". Me echaron de la casa que yo pagué. Sola y en bancarrota, un coche me atropelló. Mi último pensamiento, Mateo Durán. El único que me advirtió. Una enfermera rompió mi trance. Miré el calendario digital. ¡Era el día! El día de la propuesta. ¡El accidente me había salvado! Una furia fría reemplazó el pánico. Esta vez, las cosas serían diferentes. Mi celular vibró. Ricardo. "Mi amor, ¿dónde andas? Te estoy esperando. La sorpresa de tu vida te espera, no tardes." Su voz, antes melosa, ahora me provocaba asco. "Ricardo. Se acabó. No vengas. No me busques. Terminamos." Colgué. Bloqueé su número, luego el de Camila. Sentí un alivio inmenso. Pude respirar de nuevo. La puerta se abrió de golpe. Mi tía Carmen, mi ancla, entró pálida. "¡Mija! ¿Estás bien?" "Mejor que nunca. Acabo de terminar con Ricardo." "Ya era hora," dijo mi tía, con una pequeña sonrisa. "Ese hombre nunca me dio buena espina." Pero Ricardo no aceptaba un "no". Apareció en el hospital, furioso, exigiendo explicaciones. "No me puedes dejar. No después de todo lo que me debes." Su frase, antes manipuladora, ahora solo mostraba su patetismo. Mi tía, como un látigo, lo detuvo: "Suéltala, Ricardo. Ahora mismo." Él me soltó, con una mirada venenosa. "Esto no se queda así, Sofía," prometió. La guerra acababa de empezar. Y esta vez, yo estaba lista. El dolor de la humillación, del abandono. La rabia. Pero debajo, la tristeza por la Sofía ingenua. Esa Sofía estaba muerta. Recordé la traición más grande: el departamento de mi abuela vendido para financiar su primer evento. "Una inversión en nuestro futuro," me dijo. Nunca vi un peso. Pero ahora, en esta nueva vida, el departamento era mío. La primera pieza que le arrebaté. Fue entonces cuando apareció Mateo Durán. Mi mejor amigo. El chef increíblemente talentoso. El hombre que siempre me amó en secreto. "Sof," dijo en voz baja. "Tu tía me llamó. ¿Cómo estás?" Me trajo pan de elote. Ricardo nunca recordó mi pan favorito. No iba a cometer el mismo error. Necesitaba un escudo. Una declaración de intenciones. Lo miré a los ojos. "Mateo. Cásate conmigo." El silencio. Su rostro, una mezcla de sorpresa y alivio. "¿Tú... acabas de terminar con Ricardo?" "Nunca he pensado con tanta claridad. Por favor, solo di que sí. Te lo explicaré todo." La puerta se abrió. Ricardo y Camila. Ella, hermosa y calculadora. Él, el novio herido. "¡Sofía, querida! ¡Nos enteramos y vinimos corriendo!" dijo Camila, su voz puro almíbar. Ambos se detuvieron al ver a Mateo. La mirada de Ricardo se endureció. "¿Qué hace él aquí?" espetó. Tomé la mano de Mateo, entrelazando mis dedos. "Está aquí conmigo. Le acabo de pedir que se case conmigo." La mandíbula de Camila cayó. Ricardo se puso pálido, luego rojo. "¡Qué! ¡Estás en shock! ¡No sabes lo que dices!" gritó. "Ayer me decías que me amabas. ¿Y ahora esto? ¿Con él? ¿Un simple cocinero?" La ira me encendió. "Ese 'simple cocinero' es más hombre de lo que tú serás en toda tu patética vida. Así que ahora, por favor, lárgate de mi habitación." Ricardo, derrotado, intentó culparme: "Después de todo lo que he hecho por ti. Me necesitas." Me reí. "No, Ricardo. Tú me necesitas a mí. Pero esa fuente se secó. Se acabó el juego." Mientras se iban, Ricardo me lanzó una mirada de odio, una promesa de destrucción. Pero esta vez, yo no estaba sola. Apreté la mano de Mateo. La batalla por mi futuro había comenzado. Y acababa de elegir a mi general.

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El Vino de la Venganza

El Vino de la Venganza

5.0

Mi día comenzó como cualquier otro, con el aroma familiar del vino fermentado y la tierra mojada de nuestra amada bodega familiar. Pero un giro cruel del destino convirtió mi vida en una pesadilla insondable: mi hijo, mi pequeño Leo, fue destrozado por una bomba de Mateo, el amante torero de mi esposa, Isabel, quien me acusó falsamente de sabotaje. Mientras Leo agonizaba en mis brazos, Mateo se burlaba y me humillaba, obligándome a beber vino del suelo sucio del hospital, mientras Isabel, lejos de mostrar compasión, me abofeteaba, llamándome animal y acusándome de locura, ante la mirada de mis propios padres, quienes solo pensaban en el dinero, me exigían disculpas y me abandonaban. En ese infierno, el médico pronunció las palabras que destrozaron mi alma: "El niño ha fallecido" . ¿Cómo pudieron hacerme esto? ¿Cómo el amor y la sangre de mi hijo no significaron nada para ellos? Con el corazón hecho jirones, mi dignidad pisoteada y sin nada más que perder, me lancé al abismo, pero no para encontrar la muerte, sino para forjar un nuevo camino de venganza... uno en el que volvería de entre los muertos para convertir la vida de mis verdugos en un infierno.

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Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta

Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta

5.0

Fui al Registro Civil para pedir una copia de mi acta de matrimonio. Llevaba tres años casada con el heredero de los Cooley, o al menos, eso creía. El funcionario me miró con pena a través del cristal y soltó la bomba: "No hay registro. El acta nunca se devolvió. Legalmente, usted es soltera". El mundo se me vino encima. Gray me había prometido encargarse del papeleo el día de nuestra boda. Justo en ese momento, mi teléfono vibró. Una notificación de un álbum compartido titulado *Nuestro pequeño secreto*. Al abrirla, vi una prueba de embarazo positiva y mensajes de texto fechados esa misma mañana: "Aguanta un poco más, nena. Hoy se libera el dinero del fideicomiso. Mañana echo a esa mula estéril a la calle y seremos libres". Era mi esposo hablando con Brylee, mi mejor amiga y dama de honor. Entendí todo de golpe con una náusea violenta. No era una esposa, era un accesorio necesario para cobrar una herencia. Me usaron para cumplir el requisito de tres años del fideicomiso. Se burlaban de mi infertilidad —la cual sufrí por salvarle la vida a Gray en un accidente— mientras ellos esperaban a su "verdadero heredero" a mis espaldas. Planeaban dejarme sin un centavo, sin reputación y humillada al día siguiente. Me limpié las lágrimas y saqué mi labial rojo sangre del bolso. En lugar de confrontarlos llorando, llamé al enemigo mortal de la familia, el despiadado magnate Hjalmer Barrett. "Sé que odia a los Cooley", le dije con voz firme al teléfono. "Yo tengo las llaves para destruirlos y quitarles todo. A cambio, quiero casarme con su hijo, la Bestia de Wall Street". Esa noche volví a casa con una sonrisa, lista para convertir sus vidas en un infierno.

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El día que dejó de esperar

El día que dejó de esperar

5.0

Todo el mundo sabía que Kristine estaba enamorada de Colton. Sin embargo, su corazón estaba aferrado a una mujer del extranjero, alguien con quien pasaba la mayor parte de sus días y que ahora estaba embarazada de su bebé. Aun así Kristine le pidió que se casara con ella. El día de su boda, él nunca llegó al registro civil. Su "amor verdadero" había regresado. Siete años de lealtad después, Kristine se alejó, lo bloqueó y dejó su ciudad. Colton ni siquiera se inmutó, hasta que la vio en el juzgado, del brazo de otro hombre. Eso hizo que el orgulloso CEO se puso pálido. La siguió, consumido por la desesperación. "Lo siento. Por favor, dame otra oportunidad". Ella respondió: "¿Puedes dejarme en paz? Ya estoy casada".

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Nunca más seré tuya

Nunca más seré tuya

5.0

Desde que Ryan la acogió, Camila había intentado ser razonable y agradable, adaptándose a sus cambios de humor. Él la había criado, pero ella nunca lo vio como pariente; estaba segura de que terminarían juntos. El día que cumplió veinte años, lista para confesar sus sentimientos de nuevo, la mujer que él amaba regresó al país. La joven escuchó a su tío hablando con sus amigos sobre ella: "Camila es solo una niña para mí; nunca podría verla de esa manera. La única persona a la que amo es Olivia". Ella se alejó, y Ryan se derrumbó. Más tarde, en su boda, Camila sonrió radiante en su vestido blanco de novia. Ryan suplicó: "Me arrepiento, Camila. Por favor, no te cases con él". Con calma, ella dijo: "¿Puedes dejarme ir? Mi esposo me está esperando".

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Su venganza fue su brillantez

Su venganza fue su brillantez

4.9

"Elliana, la ""patita fea"" rechazada por su familia, fue humillada por su hermanastra Paige, la admirada por todos, comprometida con el CEO Cole, era la mujer más arrogante... hasta que él se casó con Elliana el día de la boda. Todos, atónitos, se preguntaron por qué había elegido a la mujer ""fea"". Mientras esperaban que la despreciaran, Elliana dejó a todos boquiabiertos al revelar su verdadera identidad: una sanadora milagrosa, magnate financiera, una experta en valuación y una mente maestra en la IA. Cuando quienes la maltrataron se arrepintieron amargamente y suplicaron perdón, Cole desveló una foto impactante de Elliana sin maquillaje, causando conmoción en los medios: ""Mi esposa no necesita la aprobación de nadie""."

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El infierno en su mirada, el cielo en su beso

El infierno en su mirada, el cielo en su beso

4.8

Gabriela descubrió que su novio había estado engañándola y la describía como una tonta superficial, así que comenzó a tener aventuras imprudentes para olvidar su dolor. Una noche sofocante y sin luz, se metió en la cama con un desconocido y se escabulló al amanecer, convencida de que había caído ante un famoso mujeriego. Rezó para no volver a verlo jamás. Sin embargo, el hombre entre esas sábanas era en realidad Wesley, el decisivo e imperturbable CEO que firmaba sus cheques de pago. Asumiendo que su corazón estaba en otro lugar, Wesley regresó a la oficina envuelto en una aparente calma, pero cada sonrisa cortés ocultaba una oscura oleada de celos posesivos.

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Haciéndole un favor a mi jefe

Haciéndole un favor a mi jefe

4.7

Winona había aceptado fingir ser la novia de su jefe en un evento donde su exesposa planeaba aparecer con el hombre con quien le había engañado. "A ver qué pasa".

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Maridos intercambiados, destinos cambiados

Maridos intercambiados, destinos cambiados

4.9

En su vida anterior, Gracie se casó con Theo. Aparentemente, eran la pareja académica ideal, pero en privado, ella se convirtió en un simple escalón para su ambición y terminó en un final trágico. Su hermana menor Ellie se casó con Brayden, solo para ser abandonada por el regreso de su verdadero amor, quedando sola y deshonrada. Esta vez, ambas hermanas renacieron. Ellie se apresuró a casarse con Theo, persiguiendo el éxito que Gracie una vez tuvo, sin darse cuenta de que estaba repitiendo el mismo desamor. Gracie, en cambio, entró en un matrimonio basado en un acuerdo sin amor con Brayden. Pero cuando surgió el peligro, él la defendió ferozmente. ¿Podría el destino finalmente reescribir sus desenlaces?

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Cuando el Amor es Mentira

Cuando el Amor es Mentira

5.0

Como esposa de Julian, Katherine soportó malos tratos durante tres años, sacrificándolo todo por el amor. Pero cuando su hermana la drogó y la envió a la cama de un cliente, Katherine estalló. Dejó allí los papeles del divorcio y se alejó de ese matrimonio lleno de pesar. Años después, Katherine regresó como una estrella radiante con el mundo a sus pies. Cuando Julian volvió a verla, no pudo ignorar el asombroso parecido entre su nuevo amor y él. Resultó que no había sido más que un sustituto de otra persona. Desesperado por dar sentido a su pasado compartido, Julian agarró a Katherine de la mano y le preguntó: "¿No signifiqué nada para ti?".

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¿Me engañaste? Me casé con un magnate

¿Me engañaste? Me casé con un magnate

5.0

Durante tres años, Ayla fue la esposa perfecta y el genio oculto de relaciones públicas detrás de Axel Farrell, el CEO tecnológico más admirado de Silicon Valley. Hasta que una noche, un intenso aroma a perfume de mujer en su chaqueta y tres profundos arañazos en su espalda destrozaron la mentira. La ilusión terminó de romperse cuando lo descubrió besándose agresivamente con la directora de operaciones de su propia empresa. Lejos de disculparse, Axel la humilló en público para proteger a su amante. "No eres más que una falsa heredera a la que su familia desechó como basura", se burló la amante frente a la élite de la ciudad. Axel la empujó brutalmente, llamándola loca frente a todos. Y cuando Ayla exigió el divorcio, él cruzó el límite: falsificó un expediente psiquiátrico para declararla legalmente demente y encerrarla en un manicomio de por vida, solo para proteger sus acciones antes de salir a bolsa. "En California, mi dinero es la ley. Hombres con batas blancas te sacarán a rastras de tu escondite", la amenazó por teléfono. Ayla comprendió que él nunca la había rescatado por amor. Solo había manipulado a una chica brillante y huérfana para usarla como escudo y construir su imperio. El terror de ser secuestrada legalmente se transformó en una rabia pura y cegadora. Axel olvidó que el arma más letal de su empresa era la mente de su esposa. Sin derramar una sola lágrima, Ayla filtró el video de la infidelidad, desplomó las acciones de la compañía en minutos y caminó directamente hacia el magnate rival más peligroso de Wall Street. Era hora de reducir a cenizas al hombre que intentó destruirla.

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Amor Ardiente: Nunca Nos Separaremos

Amor Ardiente: Nunca Nos Separaremos

5.0

Amar y ser amada es lo que toda mujer sueña. Sin embargo, lo único que Debbie quería era el divorcio. Llevaba tres años casada con Carlos, un joven multimillonario a quien ni siquiera había visto la cara. Cuando por fin decidió poner fin a su irónico matrimonio e ir en busca de la felicidad verdadera, apareció su supuesto marido y le pidió que lo intentaran de nuevo. A partir de entonces, Carlos se sentía increíblemente atraído por el espíritu libre y salvaje de Debbie y se enamoró de ella. Él comenzaba a mimarla. Poco a poco, lo que había entre ellos se iba a convirtiéndose en una atracción irrefrenable. Esto es una extraordinaria historia de amor donde descubrirá que, a veces, el amor no está muy lejos de cada uno de nosotros.

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