Libros y Cuentos de Hen Bu Qing Cheng
Ciego ante la Traición
El olor a guiso casero y a tortillas llenaba nuestra pequeña cocina, un aroma que solía amar, pero que ahora se sentía sofocante por una culpa que me carcomía. Durante dos años, había vivido convencido de que era estéril, una noticia devastadora que me hacía sentir que le había fallado a Luciana, mi hermosa esposa. Una noche, buscando su bolso, un pequeño frasco blanco rodó por el suelo: píldoras anticonceptivas. El corazón se me detuvo, y un frío helado me recorrió cuando Luciana, al ver el frasco y el pánico en sus ojos, me confesó entre sollozos que el informe de esterilidad era falso, que ella era la infértil. La perdoné esa misma noche, sintiéndome el peor hombre del mundo por haber dudado de ella; la culpa se había trocado en compasión, cegándome a la red de mentiras que apenas comenzaba a tejerse a mi alrededor. Seis meses después, mi esposa Luciana, cuya distancia ya era un abismo, me anunció que se iba de viaje de trabajo; pero una cámara oculta que instalé, revelaría mucho más que un simple viaje de negocios. En la pantalla, mi "mejor amigo" Iván entraba a nuestra habitación, sonriendo, y se metía en la cama con mi esposa, riendo y besándose. El shock inicial se transformó en una helada claridad: el falso embarazo, el aborto "espontáneo", mis padres llegando al hotel para encontrarme con una mujer desconocida, el acuerdo de separación de bienes; todo había sido una orquestación diabólica. ¿Cómo había sido tan ciego? Me habían traicionado, humillado y despojado de todo, pero sentía que eso no era lo peor. Mi dolor se convirtió en una fría sed de justicia, y esa noche, mi propósito se volvió letalmente claro: harían añicos la vida que tanto amaba, pero yo reconstruiría la mía sobre las ruinas de su traición.
Cambio El Héroe
Isabella Valdés, una arquitecta de prestigio, celebraba su amor de tres años con Mateo Herrera, el hombre que creyó su héroe, su salvador de un incendio pasado, la única "desorden encantador" en su vida perfectamente estructurada. Pero en la víspera de su aniversario, el mundo de Isabella se desplomó: descubrió que Mateo estaba obsesionado con su ex, Camila Reyes, y que ella misma era solo un pálido sustituto, un mero "recuerdo". La traición se convirtió en pesadilla: Camila la humilló públicamente, acusándola de robo y exponiéndola brutalmente a la seguridad. Más tarde, los secuaces de Camila la atropellaron y, en el hospital, Mateo priorizó a su agresora, revelando que su lealtad y su obsesión seguían siendo, dolorosamente, para su ex pareja. Tres años de amor construidos sobre una mentira, un "héroe" que nunca existió, una farsa devastadora que la dejó vacía. ¿Cómo pudo haber sido tan ciega? La verdad, fría y cruel, la destrozó por completo. Transformada por el dolor y la traición, Isabella, con una nueva determinación, borró a Mateo de su vida. Se marchó a Florencia, no solo para revitalizar su carrera, sino para encontrar a Santiago Cruz, el verdadero héroe silencioso que siempre la había amado, y comenzar una vida basada en la verdad.
