Novelas más buscadas
Emely
Las cicatrices que ocultó al mundo
Tres años después, mi familia por fin me permitió volver a casa. Todos creían que regresaba de un lujoso "retiro de bienestar" para curar una adicción a las drogas que nunca tuve. La realidad era muy distinta. Mi hermana perfecta, Brisa, me había incriminado con sus propias drogas, y mis padres me enviaron al Campo de Corrección Wilderness, un infierno de tortura física y psicológica. El día de mi regreso, mi hermano Risco me obligó a bajar de su limusina en medio de una tormenta eléctrica porque mi "olor a encierro" le molestaba. Tuve que caminar bajo la lluvia hasta la mansión, cojeando por un tobillo roto que nunca sanó bien. Durante la cena de bienvenida, se burlaron de mí. "¿Aprendiste a tejer cestas en el spa?", preguntó Brisa con malicia. En respuesta, me subí la manga del suéter. No había piel suave. Mi brazo era un mapa de cicatrices queloides, quemaduras de cigarrillos y marcas de inyecciones forzadas. Mi madre gritó de horror. Risco, desesperado por proteger la mentira, me acusó a gritos de autolesionarme para manipularlos. Solo Cenit, mi ex prometido y ahora pareja de mi hermana, rompió el silencio con frialdad militar: "El ángulo de esas quemaduras es imposible de autoinfligir. Alguien más le hizo eso". Aun así, me desterraron a la vieja cabaña del jardín, pensando que soy una vagabunda rota y avergonzada. Creen que soy una víctima. Lo que no saben es que no volví para pedir perdón. En la oscuridad de la cabaña, saqué un teléfono satelital oculto en el forro de mi único cuaderno y envié un mensaje a mi contacto hacker: "Estoy dentro. Fase uno completa. Déjalos cocinarse".
El Destino De Jennie
ADVERTENCIA: Puede contener escenas sexuales, escenas de acoso, palabras inadecuadas, violencia y aspectos psicológicos. — Qué lástima. Me aseguraré de que te compadezcan más en la Universidad de Hunsberg, ¿no crees? — Pronto serás tan lamentable que todas y cada una de las personas de allí se sentirán apenadas y disgustadas por tu patética vida. Desearás no haber nacido nunca. Jennie Wilson era una chica pobre e inocente. Ingresó a una de las universidades más prestigiosas del mundo, la Universidad de Arcadia, y siempre trabajó duro por sus sueños. Una universidad donde hijos de diplomáticos y los ricos se encuentran. Famosa por su reputación y el camino más rápido hacia el éxito en la vida. ¿Podrá Jennie Wilson sobrevivir en esa prestigiosa universidad? Vincent Ainsworth Hijo único de uno de los mejores empresarios del mundo. Su carácter era como el fuego. Sin embargo, estaba herido y deprimido. Amaba tanto a su ex novia Eva Smith. Su mundo colapsó cuando esta cortó con el. Ella nunca volvió a mirarlo. Como Vincent estaba pasando por una depresión, sus amigos le pidieron a Jennie que lo ayudara, porque ella era la única que podía sacarlo de su pozo. ¿Podrá ella curarlo? ¿Él permitirá que se acerque?
Secuestrada por el árabe
Que haces cuando no puedes perdonarte por lo pasado, cuando la vida te quitó lo más preciado, intentas levantarte de entre las cenizas, tratando de remendar tu alma, pero cuando lo intentas aparecen tus fantasmas que no te permiten escapar, hagas lo que hagas siempre aparece el miedo, ese miedo que te dice que puedes perderlo todo de nuevo. Ahmed ha perdido un pedazo de su corazón, cuando su familia murió sintió que mil fragmentos de cristal penetraron en su alma, la culpa corroe su consciencia y esta a su vez no le permite olvidar, lo martiriza día a día incluso cuando duerme, ahora la ha conocido a ella, el caprichoso destino la puso esa noche en su camino, él le ha hecho daño, intentará reparar su error aún en contra de sus tradiciones y de su familia que nuevamente intenta imponer su voluntad, tendrá que hacer valer su autoridad para lograr darle el lugar que ella merece. No permitirá que sufra, la protegerá de su familia y del terrible hombre que es su ex prometido.
Emely.
Esa noche cuando los relámpagos y furiosa lluvia la criatura ya estaba lista no esperaría mas, pues Emely había sido su presa ms difícil. Por otro Emely ya estaba harta, asustada, congelándose; esas noches de desvelo ya hecho estragos en su rostro y mente: sus hermosos ojos esmeraldas estaban cubier
