Instalar APP HOT

SORTEM

Nunca más seré tuya

Nunca más seré tuya

Moderno

5.0

Desde que Ryan la acogió, Camila había intentado ser razonable y agradable, adaptándose a sus cambios de humor. Él la había criado, pero ella nunca lo vio como pariente; estaba segura de que terminarían juntos. El día que cumplió veinte años, lista para confesar sus sentimientos de nuevo, la mujer que él amaba regresó al país. La joven escuchó a su tío hablando con sus amigos sobre ella: "Camila es solo una niña para mí; nunca podría verla de esa manera. La única persona a la que amo es Olivia". Ella se alejó, y Ryan se derrumbó. Más tarde, en su boda, Camila sonrió radiante en su vestido blanco de novia. Ryan suplicó: "Me arrepiento, Camila. Por favor, no te cases con él". Con calma, ella dijo: "¿Puedes dejarme ir? Mi esposo me está esperando".

Capítulo 1 Jamás podría verla de forma romántica

Camila Evans había elegido un regalo muy considerado para el cumpleaños de Ryan Owen.

Al llegar al reservado donde él celebraba con sus amigos, se detuvo en seco al escuchar sus voces a través de la puerta.

"Ahora que Olivia volvió, por fin pueden estar juntos, Ryan. Pero Camila es bastante terca. ¿Y si causa problemas?".

A través del cristal, la tenue luz dificultaba leer el rostro de Ryan, pero su tono sonó cortante. "Solo es una niña. No importa lo que diga".

"Camila puede ser joven, pero todo el mundo ve que siente algo por ti. ¿Quieres decir que nunca pensaste en ella de esa manera?".

La pregunta directa de Vernon Clayton hizo que el corazón de Camila se acelerara.

Ella se esforzó por captar cada palabra, desesperada por saber si Ryan había albergado alguna vez sentimientos románticos por ella.

Sentado en el centro del sofá, Ryan se veía relajado, con esa seguridad impecable que siempre lo distinguía.

Tras una pausa calculada, respondió con tono gélido e inflexible: "Chicos, no sigan con eso. Camila es joven e imprudente. Para mí es como una sobrina; jamás podría verla de forma romántica".

Esas palabras se clavaron como un puñal en el pecho de la chica.

Ajeno a su presencia justo fuera de la puerta, Vernon siguió bromeando. "Está bien, está bien, lo entendemos: Olivia es la que de verdad te importa. Camila nunca le va a llegar ni a los talones".

Ryan asintió levemente. "Solo ten cuidado de no mencionar a Camila delante de Olivia. No quiero que se confunda".

"¿Y para qué vamos a hablar de ella?". Vernon dejó escapar un pesado suspiro y añadió con fastidio: "Con la personalidad de Camila, nunca se quedará de brazos cruzados viendo cómo acabas con otra persona".

"Es cierto", intervino otro hombre entre risas. "¿Qué edad tiene ahora, veinte? ¿Por qué no sales con Camila y Olivia? Camila no tiene otro sitio adonde ir y ha estado enamorada de ti desde siempre. Seguro que aceptaría sin dudarlo".

La mirada de Ryan se volvió gélida y el silencio se apoderó de la sala. "¿De qué estupideces están hablando? La única razón por la que hice que mi hermano adoptara a Camila fue porque me daba pena. Mi corazón solo ha pertenecido a Olivia. No digan cosas que me pongan los pelos de punta".

Camila apretó el pomo de la puerta con tanta fuerza que le dolieron los dedos. Por un momento, apenas pudo respirar.

Así que eso era lo que sus sentimientos significaban para él: como algo asqueroso.

Había llegado dispuesta a entrar y enfrentar lo que fuera, pero de pronto se quedó sin fuerzas.

Sin decir palabra, bajó la vista, se tragó el escozor de la garganta y se dio la vuelta.

Afuera, la calle estaba silenciosa y desierta, extendiéndose sin fin ante ella.

Por lo exclusivo del club, no se veía ni un solo taxi cerca.

Con el regalo apretado contra las manos, Camila avanzó a paso ligero por el camino solitario.

La conversación de Ryan con sus amigos se repetía en su mente.

Después de tantos años, ¿a qué se había estado aferrando exactamente?

Soltó una risa amarga y se susurró a sí misma: "Camila, ¿de verdad fuiste tan tonta?".

Unas lágrimas que no quería soltar le quemaban las mejillas, pero ni siquiera se molestó en secárselas.

En la siguiente esquina, un torrente de faros la deslumbró; su brillo le escocía los ojos ya doloridos. En ese instante, su mano soltó la presa.

El regalo, unos gemelos carísimos que había comprado con sus ahorros, cayó al suelo con un golpe seco. Ya no significaban nada para ella.

Respiró hondo, sacó el celular e hizo una llamada.

"Kyson, he tomado la decisión. Acepto tu propuesta. Casémonos".

Kyson Blake era cinco años mayor que ella, un vecino de la infancia del círculo de la familia Owen. Tras el instituto, se había ido al extranjero y solo había regresado a Aslesall hacía poco.

La última vez que se vieron, Kyson le había hablado abiertamente de las presiones a las que se enfrentaba: expectativas, matrimonios concertados, negocios familiares. Su propuesta había sido práctica, casi amable.

"Camila, ya sabes cómo funciona esto. Tú y yo estamos destinados a matrimonios que sirvan a nuestras familias, no a nosotros mismos. Si nos van a empujar a algo, ¿por qué no elegirnos el uno al otro, a alguien que nos entienda? ¿Y si nos casamos?".

Cuando Kyson se lo propuso por primera vez, Camila solo pudo reírse. Sin embargo, esa noche, la idea no le pareció descabellada en absoluto.

Miró por encima del hombro hacia el club, cuyas luces de neón palpitaban en atrevidas y coloridas ráfagas; cada parpadeo parecía hacer eco de los últimos rescoldos de sus sentimientos por Ryan.

"Nos conocemos desde la infancia. Es mucho mejor que casarse con un desconocido. Si sigues dispuesto y tu familia tiene prisa, podríamos hacerlo oficial pronto", dijo por el celular.

Kyson se sorprendió de lo rápido que había tomado la decisión. Hubo una pausa y luego respondió: "Tú solo dilo y voy a buscarte. ¿Cuándo estás lista?".

Camila miró la bolsa olvidada en la banqueta. "Dame tiempo de organizar lo de mis prácticas profesionales".

Si iba a casarse con Kyson, no había razón para quedarse en Jucridge.

Colgó y caminó durante lo que le pareció una eternidad antes de conseguir por fin un taxi que la llevara de vuelta a la Finca Atardecer.

La propiedad estaba en el corazón de la ciudad, un lugar privilegiado a solo cinco kilómetros de la casa donde nació, antes de que su vida se derrumbara.

A los nueve años, el mundo de Camila se hizo añicos cuando la empresa de su familia quebró. Abrumados por las deudas y el acoso constante de los acreedores, sus padres perdieron la esperanza y la dejaron completamente sola. Incluso su hogar fue destruido, reducido a cenizas.

Los acreedores no mostraron piedad y, durante un tiempo, pareció que ni la pequeña Camila estaría a salvo de sus garras.

Ryan intervino cuando nadie más lo hizo.

Él solo tenía diecisiete años, pero se enfrentó a su hermano mayor, Sawyer Owen. "Yo no puedo ser su tutor legal porque no estoy casado. Tú fírmale los papeles de adopción y yo me encargo de todo lo demás".

Ryan cumplió esa promesa. Le dio a Camila lo mejor de todo, protegiéndola y consintiéndola con el paso de los años.

Pero para ella, él nunca fue realmente un tío, por mucho que usara ese título.

Camila creció creyendo que Ryan y ella estaban hechos el uno para el otro.

En su decimoctavo cumpleaños, le confesó que le gustaba.

Ryan la rechazó, diciéndole que era demasiado joven, que había demasiada distancia entre ellos, insistiendo en que solo podía tratarla como a una sobrina.

Sin embargo, mientras ponía esa distancia, tampoco dejaba que ningún otro hombre se le acercara.

Camila confundió esa protección con celos; pensó que él solo esperaba a que ella madurara.

Creía sinceramente que un día, si era lo suficientemente paciente, todo encajaría para ellos.

Mientras la ciudad desfilaba ante la ventanilla en un borrón de luces y sombras, Camila miraba hacia afuera, absorta en sus pensamientos. Las lágrimas le escocían los ojos por razones que no alcanzaba a definir.

Se dio cuenta de que hacerse mayor no había aliviado el dolor, y que renunciar al amor era una pena en sí misma.

En ese momento, se prometió que sacaría a Ryan de su corazón.

Poco después, Camila por fin estaba en casa. Se enjugó las últimas lágrimas, reprimió todos sus sentimientos y subió las escaleras sin decir palabra. Se dio una ducha caliente y, poco después, se metió en la cama y se dejó llevar por la oscuridad.

Estaba segura de que el sueño la rehuiría. En cambio, descansó más profundamente de lo que esperaba. A la mañana siguiente, se despertó con fuertes ruidos metálicos que resonaban por toda la casa, como si alguien estuviera revolviendo toda la cocina.

Una vez vestida, Camila siguió el estruendo escaleras abajo, donde este se volvió aún más agudo y persistente.

Todavía aturdida, bostezó y se dirigió hacia la cocina, suponiendo que la criada ya estaba trabajando.

"Te levantaste bien temprano...", empezó a decir, pero se calló al ver quién estaba ahí.

Una mujer se movía entre la estufa y la encimera, vestida de blanco, con un delantal color crema atado con pulcritud a la cintura. Llevaba el pelo largo recogido con una elegante pinza y todo en ella parecía cuidadosamente arreglado.

Camila se detuvo en seco. Era Olivia Marsh, el primer amor de Ryan. La mujer que él nunca pudo olvidar.

Olivia se volvió con una sonrisa radiante, como si perteneciera a ese lugar. "¡Camila, estás despierta! Iba a terminar el desayuno y luego ir a buscarte. No pensé que te levantarías tan pronto".

Camila se mordió la lengua para no soltar una burla. Con todo ese estrépito, habría tenido que estar sorda para seguir durmiendo.

Respiró hondo, se serenó y esbozó una débil sonrisa. "¿Qué te trae por aquí tan temprano?".

Olivia se tocó los labios, aparentando modestia. "Ryan bebió demasiado anoche. Lo traje a casa, lo ayudé a limpiarse y, como estabas sola, pensé en prepararnos el desayuno".

Así que... los dos habían pasado la noche juntos.

La poca cortesía que le quedaba a Camila desapareció y su voz se enfrió. "Y dime, ¿quién te pidió que hicieras algo?".

Una voz aguda llegó desde sus espaldas: "Camila, ¿así fue como te eduqué? ¡Discúlpate!".

Seguir leyendo
El Amor Incondicional Del CEO

El Amor Incondicional Del CEO

Romance

4.8

Tras regresar de un viaje de relax, Cindy se enteró de que su amiga había destruido su casa. Su hogar, sus recuerdos y todas sus cosas fueron convertidas en rocas y escombros. Tras averiguar lo que había pasado, resultó que su hermano había vendido la casa a Carl sin informarle. Este error comenzó

Te Merece Lo Mejor

Te Merece Lo Mejor

Urbano

4.8

Su encuentro fue un error. Natalie confundió a Carter con la persona de la que estaba enamorada, por lo que lo salvó del peligro e incluso le dio su primera vez. Para sacarlo de problemas, se casó con su hermano menor, pero al que amaba era él. Al encontrar su embarazo, no obtuvo nada más que

Laberinto de Mi Ex-Marido

Laberinto de Mi Ex-Marido

Romance

4.9

Para él, ella no era más que la mujer que había tratado de casarse a toda costa con él, por su fortuna, estatus y posición social. Cinco años estuvieron casados, años tortuosos y llenos de humillaciones. Poco a poco, el amor que llegó a sentir por él se fue desvaneciendo. Cuando el verdadero amor

Ese príncipe es una chica: La compañera esclava cautiva del malvado rey

Ese príncipe es una chica: La compañera esclava cautiva del malvado rey

Hombre Lobo

5.0

Ellos no saben que soy una chica. Todos me miran como si fuera un hombre, un príncipe. Su especie compra humanos para satisfacer sus lujuriosos deseos. Y cuando ellos llegaron a nuestro reino para llevar a mi hermana, intervine para protegerla. Fue así como ellos también terminaron comprándome. El p

Padre Por Sorpresa

Padre Por Sorpresa

Romance

4.8

La expresión en el rostro de Nancy era difícil de definir, ya que había tomado una decisión que cambiaría su vida: se embarazaría de un hombre que no conocía. Y aunque solo lo hacía para poder pagar la operación que necesitaba su madre, en ningún momento se detuvo a pensar que esto cambiaría por com

La reencarnación del Marte

La reencarnación del Marte

Fantasía

4.8

Austin experimentó un viaje en el tiempo hacia el Antiguo Mundo Marcial y, curiosamente, se despertó con un cuerpo más joven. Sin embargo, el joven cuerpo que poseía era torpe y miserable, ¡qué fastidio! A pesar de todo, perseveraba su mente sabia y clara. ¡Ahora, con el cuerpo más joven y fue

Robarte Un Beso A Medianoche

Robarte Un Beso A Medianoche

Romance

4.7

El último deseo de su abuelo había sido verla casarse con Arvin. Sin embargo, el día de la boda, Arvin la dejó plantada en el altar. El chisme se regó como pólvora, y de la noche a la mañana, Belinda se convirtió en el hazmerreír de todos. Desde entonces, la lucha entre ellos no tuvo fin. Hasta la f

Un año para divorciarme

Un año para divorciarme

Romance

5.0

Sara es una joven estudiante universitaria que huyó de su casa, conoció al anciano Rafael Moretti y este le brindó su protección a cambio de que se casara con su nieto. Tres años después Sara seguía sin conocer a su esposo y una noche bajo los efectos de una droga terminó durmiendo con un desconocid

Ahogado en ecos del pasado

Ahogado en ecos del pasado

Romance

5.0

Loraine era una esposa devota desde que se casó hace tres años. Sin embargo, a su esposo Marco no le importaba nada ella. Nada de lo que ella había hecho ablandó su corazón. Por fin, Loraine se cansó de todo esto. Ella le pidió el divorcio y lo dejó sin pensar. Los demás la miraron como si estuvie

La Esposa Perfecta

La Esposa Perfecta

Romance

4.8

Hace cinco años, ella rompió con él debido a su pobreza. Cuando regresó de una carrera exitosa, la conoció nuevamente. Para vengarse, él salió con la hija de su enemigo. La conquistó para que aceptara estar con él, para mantenerla a su lado. El odio dominaba su amor. Emociones contradictorias llena