img Demasiado tarde, Señor CEO: La perdió  /  Capítulo 4 | 36.36%
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Historia

Capítulo 4

Palabras:808    |    Actualizado en: 04/01/2026

ana

taba en silenci

temente s

adura, lo que significaba que aún n

arrog

ándome, así que ¿para qué g

nte a la recá

estaba d

s enre

empalagosamente dulce, com

parté el cuadro que ocultaba

caja fuerte esta

mago se

a

parcidos. El efe

de terciopelo

lo de m

de diamantes, tallado a

que me qued

cabas

vuelta br

marco de la puerta, envuelta

daba h

una cadena de oro barata, c

dena a través de la banda,

e. Mi voz era b

era -dijo, sonriendo-. Dijo que dejaste t

madre. No es propiedad

aso hac

, sus ojos se desvia

ó-. ¡Damián, me

esuradamente del baño, con una toalla env

onios est

queó Jimena, agarrando el anillo-.

n -dije, señalando el pecho de J

el anillo,

a. A Jimena le gustó. Te

tiene ochenta años. Es l

de hombros, completamente indi

ám

ncé sobr

imarla. Solo q

hilló y tiró

llo y arrojó el anill

ra

o fue re

do de la montura y ro

e dobló por la fu

s pedazos rotos del

ro de mí

a Jimena. Estaba sonr

bofe

ento calculado.

on su mejilla con

na g

s el mu

ía agarrado p

e ap

emp

jó con

, mis pies enredánd

a

ra la esquina de la pesada

alló detrás

uego se desvaneció en un

l suelo,

Mis dedos volviero

pie sobre mí, con

do, vi horro

menzó, dando u

s Jimen

n, el estrés! ¡Me

e detuvo

angrando e

miró a

la es

rrulló, rodeándola con sus brazo

ncor

ción se i

a el tocador y e

banda de o

pie, tamb

el costado de mi car

ián

Estaba acariciando

n Cast

ima del homb

. Antes de que l

mi puño hasta que el me

termina

ya no t

la cabeza. Y acabas de romper e

-dijo, agitando l

momento, Damián. Porque este es e

a

é la sangre

ortero l

as del elevad

mundo viera có

rré a las puertas del elevador q

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