ana
as paranoicas -dijo Damián, ajustándose
nsado, la viva imagen
no había dormido en
cruzados para mantenerme entera-. Jimena me envió fotos de ustedes dos en nuestro coche. Dejó
o de un hombre agobiado
Probablemente Photoshop o estás malinterpretando una broma. Y el br
barazada
aron en el nudo de
o y sofocante, absorbiendo el
ra mirarme
n te d
ll
la izquierda antes de encontrarse con los míos-. O
que le vas a comprar un
rojeciendo-. Es una vivienda corporativa. Para ret
ad durante cinco años. Entendía de negocios cuand
lviéndose hacia el espejo-. Las cosas so
per
La em
ó su
es un coche nuevo? ¿Unas vacaciones? Vete a Par
era del bolsil
ncó la hoja, sosteniéndola
n millón
o bonito y deja de
el ch
lo mir
e la mitad de mi vida, y me di cuen
era un extraño que llevaba la p
dinero -dije
s, ¿qué
o el d
án s
corto y agudo
xto? Estás siendo dramática. No me vas a dejar, Eliana
esta vid
la constru
me golpeó como una bofetad
n serio,
mano-. Toma el dinero. Cálmate. Hablarem
del ve
uí a l
estab
ventanales, mirando la ciu
cuando e
blanco ajustado que
bía un anillo
o, pero era un anillo de prom
l recibo en la papelera de re
una dulzura falsa-. Damián, ¿estás lis
se colocaba un mechón de
con la mirada-. Damián dijo que compró los mueble
cando su t
rinando en mi alfombra
endo una mano posesiva en l
a puerta, sin s
era
etuv
temblando de rabia contenida-. ¿Crees que puedes
ró, con el r
Te estás ponie
ntes en la cara. Esto no es un matrimonio. Es una farsa. No eres un CEO, Damián. Eres un cliché. Eres
rrándose el estóm
stá estresand
ián se abrieron
, apuntándome con
ra más, y no te llevas nada. Ni pen
edo, lueg
ero -repetí-. Qui
loca -m
la puerta y la c
el apartamento vac
cheque e
tos y los dejé caer al sue

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