e compromiso privada", D
blindada a toda velocidad por la autopista-. Mis enemigos creen que
na las luces borr
ue soy para t
aba en la consola. Sofía. Lo ignoró, pero su
sonó de nuev
nte, co
ije que esta
Su rostro s
voz bajando a un gruñido letal-.
e a través de tres carriles de tráfico que mi cabeza se est
arrándome al tabler
o hielo-. Se llevaron a Sofía de la casa
or el giro en U. Pisó el acelerador a fondo,
ramo industrial, oscuro y abandonado. Una cam
no de ellos sostenía a Sofía. Ella sollozaba,
Saltó del auto, con
tenla!
por el impacto contra la ventana, y el sa
bre con una cicatriz que le
que te ibas a casar. Pero parec
oció Dante-. Dejen
mos territorio. Y queremos
agarraron antes de que pudiera reaccionar. Me
Debajo de nosotras, el Río Santa Catarina era u
sonando sobre el viento-. Puedes s
emblando. Luego me miró a mí. Yo estaba de pie, rec
está entrenada! ¡Sabe cuidarse sola! ¡Sofí
der. Empujó ligeramen
se aba
e el pistolero. No
Sofía, derribándolo lejos del borde, pr
ue me soste
ón equi
emp
ejarse. Vi a Dante en el suelo, cubriendo a Sofía, revisando s
é el
ñalando cada centímetro de mi piel. La corrien
ue el río me llevara. Pensé e
o de Vicente en la o
ar a la superficie, jadeando por un
metro y medio río abajo. Temblaba tanto que
conductor parecía aterrorizado, pero me llevó al ho
antas térmicas, cuando Dante final
pecto aliviad
os. Sabía que
susurré. Había
n-. Sabía que eras una nadadora fuerte. Fuiste capitana del equipo de natación
e. Pude haber estado incon
lidad con un gesto de la mano-. Estás bien. Mírat
y tu e
-. Te lo compensaré. Hay una subasta de caridad mañana.
palmada en el hombro, la manta m
na. Tenía que hacerlo.
Realmente
-. Ahora entiendo el
i deber hacia
. Mañana vamos de comp
para ir a ver cómo est
té más
ubasta. Mañana
día más, y reduciría

GOOGLE PLAY