a de emergencia cuando Dante
llevab
efectivo que había ahorrado a lo
dormitorio se
estaba
osaron en la maleta a
dónd
ero había una tensión c
a vieja -men
pesado encima del
rev
ención consumida por la
idad por unos días -dijo, sin levantar
n se quedará a
Esa fue respue
lo y arrojó una tarjeta Ce
bonito. Reemp
vuelta p
e -lo
suspendida sobre el
a a
so rí
lia, Elena. Ha
o sa
a tarjet
mano. La corté en pedazos irre
agmentos en
é de e
una parada antes
el centro. Era una civil, la dulce e ingenua Sara qu
rrando mi mano sobre la mes
o -dije, apretand
mos para d
endo una extraña y embriaga
omenzaron
s raídas y teatrales, se arrojó al
el dobladillo de mi abrigo con dedos sucios
tuvo. Sacaron
es? -pregunté, retr
para la galería-. ¡Padres adoptivos! ¡Usted amenaza a nu
la multitud que se congregaba, el
je que Dante y su verdadero amor estén juntos! ¡Deje de b
l sonido como un enjam
surró alguien-. La qu
alvada -d
-dije, tratando d
r se ab
rró de
illó-. ¡Quiere
ue un reflej
jó haci
olpe teatral y comenzó a
! ¡Me rompió
volvió contra
ó un hombre-.
mi hombro, rociando líquid
o de basura g
alos
rra
ban ace
la turba fue
a pared de ladrill
os cegadores d
dio en
a obra
ía monta
destruirme públicamente a
aullaban en
irenas de
ron bruscamente en la a
oretti salier
ó del coch
res" retorciénd
basura e
ó hac
legible, una má
l coche
e, mi voz temblan
. Al.
al asien
aba allí.
delicado pañ
. Les dije que no vinieran.
e su
el espejo
s estab
dad, Elena. ¿Atacando
z dura-. Sus padres están muert
me criaron! -s
e-. Ya has causado
ró co
rumores son ciertos. Quizás l
é fija
ue había amado d
imo hilo que nos c
cé a
o y hueco que me
villana. Soy el mon
runció
a de
riendo por mi rostro-. Es tan grac
e, mi rostro cerca de la
res el bufón
ó en
, su mano levant
e in
rectamente
é-. Termina lo
con
bajó len
da muerta e
rretera y cond
o lo
onduciendo un
to trasero no era una pe

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