na Th
salir, me quito los malditos tacones que me han estado atormentando los pies y dejo que las lágri
uede ser, estoy a punto de tener una crisis nerviosa que podría
é el aliento, grité: -
un raro. Con la cartera en la mano, respondo:
o la imagen de la gran compañía del señor Mackenzie detrás de mí se desvanec
a qué co
eo elec
ta Tho
iece a trabajar el próximo lunes. Enviaremos todas las instrucciones de
icio Humano, Mack
o un trabajo en su empresa como asistente. Aunque al principio quería ser su dama de compañía, no me desagrada la idea.
riendo. No sé cómo decirle a Evangeline que no tengo el dinero, que no conseguí
ealidad. Pero Evangeline sonríe. Su expresión irradia
uchas gracias! ¡Lo conseguist
o de ella, sin s
mos un sobre lleno de dinero para pagar la alta
a sala de espera, confund
Evangeline. Yo...
una nota. -Aquí pone tu nom
empiezo a rep
pre busca asegurarse de que sus empleados estén en las mejores condiciones y, sobre todo, sus familias. Espero que
suelta sin dudar al
Evangeline me sostiene de la
o, pequeña. ¿A qué hora sa
ías volverá a casa, pero María me amena
olverlo, l
n asunto imposible. Seguramente deberíamos esperar hasta tener dinero, pero ahora tengo una deuda con el señor Macken
razón no me permite aceptar la ayuda de Mackenzie, mi corazón está extremad
le espera una vida llena de plenitud. Así fue el resto de la semana, y aunque siento que nos est
engo y me maquillo ligeramente. Solicité el último cho

GOOGLE PLAY