img La Luna Impostora: Marcada por el Rey Alfa  /  Capítulo 2 Dos | 0.66%
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Historia

Capítulo 2 Dos

Palabras:1877    |    Actualizado en: 03/09/2026

e vista

ria. Debía ir tras ella. Calmarla, como

th

a muñeca y tiró d

e crees

e hablar con ella antes de

omo contarle a todo el mundo que la engañaste? No lo hará.

pasé una mano

gotamiento por la manada, soportaba la crueldad de mi madre y criaba a Marcus si

i oyó lo que diji

os, llanto, cosas rotas. -Clara me acarició el brazo-. Y tres días después volvería arrastrá

é des

que tie

la tengo.

í: audaz, descarada, peligr

escentes, cuando me sacó del bosque mientras yo san

a mi compañera verdadera, elegid

nto entendí lo que implicaba, porque acep

na, Aria apenas percibí

no sentiría el dolor y seguiría aferrada

ado con rapidez bajo su dirección. Mantuve a mi cachorro Marcus a su l

el papel de compañero devoto. Era la ú

. Contigo y con Aria. Estoy cansada de esconderme, de moverme a hurtadillas como

levo a Marcus y m

mismo techo era una catástrofe anunciada

e oí decir-.

odeó el cuello con los bra

tirás, cariño.

e vista

herencia en la oficina del señor Cast

na delantera los vi: Ethan, Clara y Marcus sentados alrededor

una mano apoyada en el respaldo de su silla. Marc

orado al niño; Ethan le atrapó

dad do

do ciega para ver durante dos años en

orma en que Marcus se encogía cada vez que yo intentaba abrazarlo. L

debía estar. Las sonrisas cómplices de Sophie cada vez que alguien mencio

abían. Tod

contuve la rabia que a

e actuar con inteligencia y r

e inexpresivo. Las risas murieron

de Clara, como si eso borrara lo que yo hab

cocina-. No sabía que

ener las manos ocupadas que por sed

s detrá

preguntó Ethan en v

ví des

e Clar

rendido a odiar-. Clara se quedará aquí como niñera de Marcus. Él nec

ido esta manada por ti, Ethan. Cada reunión, cada decisión. Mi

nsó la m

es el

ces, ¿

cesita que

i voz sonó plan

pad

erd

es mi casa. No acepté t

udado a criar a Marcus desde

e era su ver

ldad-. Si quieres alojar a Clara, cómpral

mo si tuviera que manejarme, como si yo fuera un obstáculo y mi opin

nada que

ri

jer

da, con el pequeño rostr

ala! ¡Eres m

basta... -

las manos extendidas. Chocó contra

iar, justo sobre la zona dolorida por la caída en la oficina de Ethan. El do

ró por los hombros-. ¿Qu

os; no había en ellos más que un desafío calcu

dió una man

iento. Él n

rté de

N

e ayud

me t

is ya me palpitaba; ahora también ten

bello mientras él enterraba el rostro en su cuello. La madre d

ó antes de besarle la si

ternal -dije-. Empiezo a preguntarme s

evidente que no sabía cuánto había

mucho. Esas palabras no solo me hacen

ras. Cada paso me enviaba una nue

, esp

lo

La cadera se me había oscurecido hasta adquirir un tono morado, a juego con el moretón que emp

poét

en una toalla, la casa se había quedado en silencio. L

ela

. Parecía cansado. Preocupado.

te si

u hijo tiene b

nsó la m

igado. No volv

ltimas doce veces hub

asó una mano

necesita quedarse aquí. Marcus la necesi

difícil crear un vínculo con un niño al qu

ntigo y con Clara. Se trata de lo mejor para Marcus. Está establecido aq

compañero. El hombre que me había convencido de que es

de su manada sobre mi trabajo mientras manten

Seguía esperando que aceptara sin prot

reyera que

a condici

le cruzó

ase de c

do y también el anterior. Este año quiero un regalo de verdad:

edó i

vale quince mil

ce justo, como regalo de cumpleaños y

r un instante pensé que al fin se le caer

d-. Considéralo un regalo

sferencia: «Para el fondo de la

mblante cada vez más sombrío, y

de dólares. Co

eaños -dijo

e las palabras rezumaran

eléfono en

a se

e queda

ó y se

ta al cerrarse. Después saqué el te

15 015

o banquetes, negociando alianz

cibido un solo sueldo, n

dólares ahorrados con esfuerzo gracias a mis

orque ella era la palanca que al fin le había t

paté

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