vista d
nto puse un pie en el ter
cerle a ella; algo que hizo que mi lobo se abalanzara
pañ
ió en mi mente
as que el Consejo me presionó para que eligiera a alguien, a cualqu
consumió. La vi inmovilizada en una silla, con dos guardias sujetán
po de visión se agudizó y se estrechó hasta centrars
sus malditas m
o y la orden alfa atravesó la h
on al instante y retro
itación en t
jos verdes: deslumbrante, desafia
brazos, que la protegiera, que despedazara a
pasos de distancia, con los puños
abía pal
ckwood, no lo
la mirada de mi compañera
ercó desde l
este es un asu
momento en que le pus
voz y observé con satisfacción cómo
consiguiera asimilar lo que ocurría. No había reco
haber sido
era innegable, abrumadora. Sin embargo, ella me contemplaba como s
ra encajó de pro
o percibían el vínculo de pareja como nosotros. Había que
nosotros: algo frío y defensivo en su expre
na mano h
con
mi mano a mi rostro. Por un
por completo mi mano extendida
el impulso de levantarla en brazos y sacarla
via con voz tensa-, segu
mirarla-. Vuelvan a tocarla y desmantelaré la mana
terior fue resp
era fuera del salón, mientras mis h
greso a la ciu
n lejos de mí como le permitía el vehículo. Miraba por la ventanill
y enloquecedor. Todos mis instintos me exigían
guardaba
mas? -pregunt
ri
nombre en la lengua. Le s
ackwood. Gobernante de todo el reino de
n su voz. Tampoco
ó suavemente
? -preguntó de repent
necesita
es una r
ula, el modo en que retorcía los dedos sobre el r
compañe
se instaló e
hacia mí y lo vi: incredulidad.
era -repit
S
la
amarga que me o
ce de la nada, afirma que soy su alma gemela destinada y yo deber
voz me hirió más d
go la
ezco que me rescataras. De verdad. Pero por hoy ya he tenido sufic
echo. -La frustración empezó a f
to ningú
e golpeó c
lo sentía: era humana. Pero la forma en que lo dijo
gué a r
que eres humana. Yo sí.
reguntó con
contra el asiento para aumenta
ir. No podía permitir que escapara. Tenía que encontrar la forma de retene
monio por
si hubiera pe
ono profesional mientras mi lobo me arañaba el pecho-. Yo necesito una compañera para s
alabra me s
reducción de nuestro vínculo sag
ntrato -dijo despacio, con vo
beneficioso para ambo
on a veneno, pero me o
podía ver su mente en funcionamiento, sop
negó con
ue sea una
utí. Saqué el teléfono y le envié
un tono que no admitía negociac
pués volvió a observar
dejarm
lujo en el centro de la ciudad. Lo bastante exclusivo para la mayoría
aloja
r a
ri
ja de la puerta-. Gracias po
ar, me incliné hacia del
. La clase de sonrisa que había hecho que más d
ciencia nuestro
. Solo un segundo. Desp
s, re
ulo mientras todos mis instintos me gritaban que l
ndu
he se alejaba,
Aria Smith. Todo. Averigua quién es, dónde ha e
a pausa-. La has encontrad
la ciudad, difuminadas por el
¿
erle un matrimo
és, una risa br
s bro
ja
vas a
a mano por
ía no
ojos cerrados. Mi lobo seguía dando vu
os quiere
ñó él-. Tien
taba tan
e mi compañera perdiera la fe en los
ios le hab
GOOGLE PLAY