img La Luna Impostora: Marcada por el Rey Alfa  /  Capítulo 4 Cuatro | 1.32%
Instalar App
Historia

Capítulo 4 Cuatro

Palabras:1672    |    Actualizado en: 03/09/2026

e vista

on me puso al corriente sob

a Vincent, y Victor Smith y el difunto padre ado

cent, en la práctica yo era la accionista

stado administrando los bienes

tivamente: eran la esposa y el hijastro

las palabras, ninguno de los dos esta

onocerte como es debido -dijo Harrison-. Quería ponerse e

Sy

neutral, aunque percibí

tá... adaptándose a

ión: me

ierro. Una construcción de piedra y cristal se extendía entre céspe

ones. En el centro del camino circular de e

s el umbral, algo

me abrió

a casa, se

a todavía me re

no pude evitar pensar que quizá aquel era exact

ada cuando una ma

rita

os, el cabello entreverado de plata y vestía un impecable traje a medida. H

tor Smit

reché

a Sm

sus ojos contenían una advertencia inequívoca-. Quería hablar contigo antes de que entraras. Sylvia y Nathan llevan mu

una p

es pleno derecho legal a estar aquí. V

est

ayudas? Apena

ci

en todo lo que de verdad impo

comisuras de mis labi

por la ad

bros de cristal, suelos de mármol y pinturas al óleo que valían más qu

a señora Smith y el se

daban a unos jardines perfectamente cuidados y los cos

y las muñecas, y dos sirvientes apostados detrás de ella. Nathan, un hombre de poco más de treinta años, est

nes y se retiró. El silencio

ntó Sylvia, aunque era e

S

en casa. No tienes po

quello no se parecía ni

mientras tomaba asiento frente a mí-

umento grueso sobr

en confiarse a alguien sin experiencia en nuestro mundo. Estamos dispuestos a ofrecerte cien millones de dólares en efecti

había imaginado, pero ni de lejos lo q

acciones y participaciones de la familia Smith, al

bió un so

saste la infancia en un orfanato. Cien millones es

ilaba falsa

úblicamente como heredera a una hija ilegítima. Llevas la sangre de

recer un ac

ó una pluma s

avor,

cumento so

ni

cayó como u

medio camino de sus labios.

midad, sino la sangre. Vincent dejó un testamento, contrató a un abogado y encargó

ció. Su taza chocó contra el

, pero no tienes capacidad para

rresponde

inclinó ha

das. Nuestras relaciones son delicadas y se han construido durante décadas. Un solo paso en

edo luchar por lo que m

una risa fría

mundo. ¿De verdad crees que la

l docu

es superan los ochocientos millones. Me ofrecen cien millones: apenas el uno por ciento de lo

caminé haci

ley o a las reglas familiares, estoy dispuesta. Pero no permi

ve en e

y, sus derechos hereditarios están por detrás de los míos. ¿De verdad sugiere que u

io abs

ión se endureció hasta volverse fría

la -orden

las sombras. Eran enormes, tenían rostros pétreos y se movían con

calma-. Te sugiero que cooperes

itación hasta plant

forme con la ofe

gué a retroceder, aunque

ent me dejó diez mil millones de dól

de Nathan se

emos que hacerl

mesa. El otro me obligó a sentarme y me inmovilizó por los hombros. Forcejeé, pero l

tanas y me dio la espalda, com

el documento

rma

al inf

no hacia el papel. Intenté apartarme, pero el

an a forzar mi firma, a fa

me arañó l

é-. ¡No pueden hace

via llegó desde las ventanas-. Ca

athan estaba a segundos de

as del salón estal

dor: la madera se astilló

quedaron

dia docena de hombres con equipo táctico oscuro. La tem

a y tres, con hombros anchos y una co

rtado de un rostro que parecía tallado en granito

y recorrieron la habitación con un cálculo tan frí

tante y retrocedieron tambaleán

n pal

antes de posarse en mí. Algo destelló en sus oj

nstante, me

ajo y letal que me recorrió la

a es

img

Contenido

img
  /  4
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY