img El Heredero y La Chica del Barrio  /  Capítulo 2 El hombre del asfalto | 20.00%
Instalar App
Historia

Capítulo 2 El hombre del asfalto

Palabras:1598    |    Actualizado en: 24/10/2026

uri sentado delante de casa, con el móvil en

algo malo y estaba tratando de decidir si

pasado? -

ó el

da -

Yu

blemas mí

n poner a nuestra madre en apuros,

ntó, en

olverlo todo par

dolió porqu

. Trabajaba cuando estaba cansada, sonreía cuando quería llorar y ocultaba

en se diera cuenta de que yo ta

. Pero puedo intentar evitar que conv

e pudiera volver a preguntarle por los hombres, un

lí sin que nadie se diera cuenta. En cuestión de segundos,

estra casa. Se abrió la puerta t

nocí en

rostro más serio que la noche anterior. Miró a su alrededor, per

có a mí

os día

brazos y l

n problema co

da rápida a mi

os que

os nada de

ar lo que tengo que de

risa un po

nombre. Hoy ya sabes hasta dónde vivo. ¿

n cambió de

ctamente co

es explícamelo. Es

omo si intentara control

do un proyecto inmobiliario e

coche y, por último, a las casas de los alrededores, construidas poco a poco por per

quiere compr

amente tod

o las partes don

e venido aqu

elegir qué familias merecen segu

la ma

viviendas, infraestructuras

ara

n instante. Y ese silencio me

aciones, repartir folletos y asegurar que todo sería mejor. Pero después, cuando los vecinos empez

a esta gente d

do la adquisición

en los qu

Lo

e hay construcciones. Pero

e tenía detrás, s

itación de atrás. Cada pared de esta casa tiene una historia. Tú miras este lugar y ves

a impresión de que mis palabras realmente le habían llegado

a tu padre W

me iba la sang

e. No había hablado de él des

é me preg

o confirm

ué d

mento, supe que es

jó para la empresa de m

mpezó a lati

del que mi madre se negaba a hablar. Un periodo que coincidía con las deudas, las discusi

lles. Mi padre se llevó p

s de él? -

e le esperaban junto al coche y l

lo que me

a exigirle una explicación, se o

puerta, pálida, con un s

Tienes que

cación extrajudicial en la que se informaba de que la propiedad en la que vivíamos e

a última página, había una copia de un

Rocha. Y, junto a ella, aparecía

uestra casa podría utilizars

y yo sentí una rabia tan intensa que tuve que ap

olví hacia Gab

o sa

de vacilación bastó para destruir la po

ue sabías que mi familia esta

nteré

aquí, llamarme por mi nombre y esper

tan se

s la diferencia entre tener un techo

entonces un

guar qué ha p

o tu ayuda

ún la magnitud del pr

que no tienes derecho a deci

hasta que ya no quedó espacio para fingir que aque

tu empresa y no sé por qué te interesa tanto mi pasado. Pero, si algui

los ojos y

e c

porque fuera amable, sino porque Gabriel no parecía

sacó una tarjeta del b

nal. Si averiguas algo so

e mi reacción, Gabriel la dejó

rar, se giró por

que tienes que sa

al oír esa afirmación

¿Q

que mi madre te

esto en peligro tu c

onces quién

os hombres que lo acompañaban se acercó y le susurr

go qu

a ir de aquí

al coche. Y enseguida el vehículo desapareció por la calle estrecha, dejando at

a, me arrodillé ante el sobre y vol

na fecha. La misma fecha en la que mi vida empezó a de

o Med

e mi encuentro con Gabriel no

parte de mi historia mucho ante

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY