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Capítulo 1 La trampa
1104    |    30/12/2020

Creando un contraste con la oscuridad de la noche con sus anuncios luminosos, el hotel más lujoso de la ciudad Ariosa era el punto de reunión por excelencia. El enorme establecimiento solía ser el hogar de las reuniones y fiestas de la sociedad más elegantes, y esa noche, en el piso treinta y cinco, una de esas elaboradas celebraciones de cumpleaños estaba en pleno apogeo.

El anfitrión era nada más y nada menos que Charlie Synder, el primogénito del CEO de Grupo Synder. Grupo Synder era una de las empresas más influyentes de la Ciudad Ariosa y solamente estaba por debajo de Grupo Empire y Grupo Guzman. Charlie era el director de la empresa y también el heredero de la fortuna de su padre, aparte de su riqueza, tenía todas las cualidades para volver loca a una mujer, era un caballero en toda la extensión de la palabra y también era sumamente atractivo.

Con una amable sonrisa en los labios, Charlie le daba la bienvenida a los invitados y, de vez en cuando, su atención se desviaba hacia una figura esbelta en uno de los rincones del salón. Ashley Guzman, su novia, era una hermosa mujer que solía vestir con conjuntos sencillos y un ligero toque de maquillaje, era tan distinta al resto de las chicas que Charlie no podía despegar sus ojos de ella. El guapo líder de la compañía había caído rendido ante la sutil pero poderosa belleza de Ashley y la había cortejado hasta pedirle que fuera su novia.

No obstante, Ashley no parecía sentir la misma emoción que él, lo más lejos que habían llegado era un par de besos apasionados y Charlie estaba comenzando a perder la paciencia. Él solía buscar la compañía de las mujeres más hermosas para satisfacer sus necesidades físicas y luego se deshacía de ellas dándoles dinero pues estaba convencido de que los hombres tenían que saciar sus deseos. Esa noche, Charlie estaba convencido de que Ashley tenía que ayudarlo a calmar sus ansias y debía cumplir su papel de novia.

Un poco alejada de todos, Ashley usaba un vestido blanco de tul y un maquillaje discreto que la hacía ver elegante y angelical.

"¡Oye! ¿Qué pasa? ¿Por qué luces tan apática? ¡Estamos celebrando el cumpleaños de tu novio!", de pronto, Yasmin Olson le preguntó con el ceño fruncido.

Ashley y Yasmin se habían conocido en un club de taekwondo en la universidad y terminaron convirtiéndose en mejores amigas debido a sus similitudes, más tarde, ambas habían comenzado a trabajar en la misma compañía. Yasmin era una persona amable y franca, quien a pesar de su belleza, solía utilizar pocos ornamentos en su arreglo personal, tal como su amiga.

Ashley suspiró profundamente y respondió un instante después: "¿No crees que hay demasiado ruido aquí?". Aunque eran parecidas, la diferencia entre ellas dos era que Yasmin era una chica muy alegre y fiestera. Inmediatamente después de la graduación, el padre de Ashley le pidió que se uniera a la empresa de su familia, sin embargo, ella rechazó su oferta porque no quería que la vieran simplemente como la hija del CEO y optó por trabajar para otra compañía. Entusiasmada, Yasmin le dijo que se postularan para Grupo Synder, y a pesar de que habían comenzado desde cero, a

hora Ashley era la gerente del departamento de mercadotecnia mientras que la otra chica era la jefa del departamento de planificación.

"Lo que trato de decir es que no sabes la suerte que tienes, todo el mundo sabe que tu galán quiere presentarte con esos hombres poderosos pero parece que a ti no te interesa en absoluto", Yasmin exclamó con una mueca de disgusto.

Ashley se quedó callada porque prefería evitar discutir por tonterías con la joven.

Yasmin abrió la boca para continuar cuando Charlie se aproximó a ellas con una copa en la mano, entonces le dijo a Ashley que se cuidara y se alejó apresuradamente.

Ashley se alisó el cabello y sonrió cuando se percató de la presencia de su novio. Bajo la tenue iluminación, Charlie se veía aún más refinado y elegante que de costumbre.

"¿Por qué no te paras y socializas un poco?", el hombre preguntó con suavidad mientras se sentaba al lado de Ashley, después quiso poner su mano en su cintura pero ella se alejó discretamente.

"Ya sabes que no me gustan tanto las fiestas, pero tú deberías ir y conversar con tus invitados, yo estaré bien", Ashley forzó una sonrisa ya que las demostraciones afectivas en público la hacían sentir incómoda.

"Ya lo hice y saludé a todos, ahora vine porque quiero estar con mi novia", Charlie trató de controlar su molestia al sentir que Ashley lo evadía. "¿No te sientes sedienta? Mira, preparé esta bebida especialmente para ti. Es como un jugo de frutas sin alcohol, así que no te embriagará", él tomó un vaso con líquido de color naranja y se lo ofreció a la chica.

Ashley se sintió tan conmovida que aceptó el vaso y bebió lentamente: "Eres muy amable, muchas gracias".

De pronto, un extraño brillo apareció en los ojos de Charlie mientras la observaba terminar su bebida, aunque esto pasó desapercibido para ella. "Deberías descansar si te sientes agotada", Charlie acarició la suave cabellera de su novia y agregó, "Aquí está la tarjeta de acceso a la habitación que reservé para ti en este hotel, si quieres puedes subir y tomar una siesta, iré por ti en cuanto termine la fiesta y te llevaré a tu apartamento".

"Te lo agradezco, de hecho, me siento exhausta, creo que subiré a dormir un rato", Ashley se disculpó con una sonrisa y se alistó para retirarse. Los preparativos de la fiesta de cumpleaños habían consumido su energía por completo pues había tenido que trabajar horas extra y su descanso se había visto afectado. Lo único que ella quería era dormir, por lo que tomó la llave de la mano de su novio y se fue del salón después de despedirse de él.

Charlie la vio alejarse y una sonrisa perversa se dibujó en su boca: 'Esta noche al fin serás mía'.

Ashley no tenía ni idea de que el hombre le había agregado una especie de droga afrodisíaca a su jugo, la cual debía hacer efecto media hora después de su consumo. Charlie deseaba a Ashley con locura y no soportaba más estar al lado de mujeres fastidiosas y que se pegaban a él como lapas. Ashley era perfecta en ese sentido, pero a Charlie le molestaba su desdén y su afán de mantenerlo lejos, por lo que él había ideado el plan perfecto para hacerla suya esa misma noche.

            
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