Libros y Cuentos de Ding Er Xiao Ling
Engaño Mortal: La Venganza de Luna
Me llamo Luna y, por años, la gente me miró con lástima, susurrando sobre la viuda del heredero del cártel, cuyo esposo había muerto en una redada sangrienta. Pero la cruel verdad era otra: el hombre que ahora todos llamaban el "nuevo líder", mi cuñado, era en realidad mi esposo, Ricardo. Él, el gemelo idéntico de mi fallecido esposo, me había engañado, usando su voz hipnótica para convencerme de que era por "un bien mayor", que volvería a mi lado después de estabilizar el cártel por nuestra "frágil" hermana, Estrella. Fui tan tonta que le creí, confiando en sus promesas vacías y en el amor que creía compartir con él. Mi confianza se hizo pedazos el día que me incriminó, acusándome de traición y entregándome a un cártel rival como un trozo de carne para consolidar su poder. Mientras sus hombres me arrastraban, vi a Ricardo abrazando a mi hermana Estrella, no con consuelo, sino con la pasión de un amante y una sonrisa satisfecha en su rostro. El dolor de la tortura fue insoportable, pero el veneno de su engaño fue aún peor, y al cerrar los ojos, solo recé por venganza. Y mis plegarias fueron escuchadas. Desperté en el día de la supuesta muerte de mi esposo, con Ricardo y Estrella nuevamente en una actuación de duelo y consuelo, para la cual yo no derramaría ni una lágrima. Ahora, con un corazón de hielo y la verdad en mis manos, mi silencio no sería mi debilidad, sino mi arma más letal. Esta vez, no sería la viuda afligida, sino el terremoto que sacudiría los cimientos de su imperio de mentiras. "Según las tradiciones de la familia, ahora que soy viuda, debo casarme de nuevo para mantener el honor y la línea de sangre." La guerra apenas comenzaba, y esta vez, Luna iba a ganarla.
Amor Soñado Me Lleva al Infierno.
Valentina Reyes, ingenua heredera de "Viñedos de la Luna", vivía un amor soñado con Nicolás Torres, el protegido más talentoso de su padre. Su futuro parecía idílico. Su mundo se desplomó al descubrir a Nicolás besando apasionadamente a Isabella Vargas. Peor aún, escuchó a los "protegidos" despreciarla, revelando una lealtad manipulada. Con el corazón roto, se comprometió con Alejandro Solar. La venganza de Isabella siguió: la incriminó en una falsa caída, y Nicolás, ciego, saboteó su montura en polo, fracturándole la pierna. En una gala, Nicolás, con frialdad, bloqueó sus tarjetas, luego compró un valioso collar para Isabella, humillando a Valentina públicamente. El dolor físico era nada comparado con la degradante traición. ¿Cómo fue tan ingenua? La crueldad y manipulación la llenaron de una furia helada, sedienta de justicia. Pero la ingenua Valentina murió. Decidida a desenmascarar cada mentira, instaló cámaras y micrófonos. En su cumpleaños, tras ser humillada con fotos íntimas filtradas, se alzó. Armada de pruebas, desataría una tormenta revelando los oscuros secretos de Isabella, y su tabú vínculo con Nicolás.
