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Mu Xiaoai

5 Libros Publicados

Libros y Cuentos de Mu Xiaoai

Yo prefiero brillar solo

Yo prefiero brillar solo

5.0

En vísperas de nuestro décimo aniversario, mi esposa Sofía propuso nuevas fotos de boda. Quería "compensar arrepentimientos" y "celebrar mi arduo trabajo", pensé ingenuamente que el amor renacía de las cenizas. Pero en la fiesta de aniversario, mi retrato nupcial apareció saboteado con una sola palabra: "la otra". La humillación pública fue solo el inicio, con Mateo, el joven asistente de Sofía, riéndose en mis narices, y luego, compartiendo su "amor" con mi esposa descaradamente en redes sociales. La bajeza de Sofía, quien me acusó de "acosar" a su amante y me exigió disculpas, mientras yo descubría más engaños y mentiras, era insoportable. Me di cuenta de que mi paciencia y sumisión, que creí amor, solo habían sido herramientas para que ella me pisoteara, incluso usando la muerte de nuestro hijo como arma. Fue entonces, con la voz quebrada pero firme, que le dije: "Sofía, divorciémonos."

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Contrato Roto, Vida Nueva

Contrato Roto, Vida Nueva

5.0

Hoy era la boda de Jorge, mi esposo. O, como yo lo veía, el hombre con el que firmé un contrato hace cinco años. La catedral refulgía, un evento de sociedad a la vista de todos, pero yo conocía la impaciencia oculta en su mirada, la tensión en su mandíbula. Mi nombre parpadeaba en su pantalla, mientras llamaba una y otra vez; no entendía que, después de cinco años contestando al primer tono sin importar la hora, esta vez no habría respuesta. Su irritación se transformó en pura furia cuando vio el pequeño círculo rojo: lo había bloqueado, la mujer que creyó dominar se había levantado y se había ido, cerrándole la puerta en la cara. La furia lo consumía, así que ordenó cancelar todas mis tarjetas de crédito, solo para descubrir, para su asombro y humillación, que nunca había usado ni un solo centavo de su dinero. Era un insulto silencioso, un rechazo profundo que nunca percibió; al instante, la imagen de la sumisa esposa que construyó en su mente se hizo añicos. Con la boda de Jorge y Sofía convertida en una tortura, corro a la casa que compartimos, solo para encontrar su armario vacío y el baño desolado, como si nunca hubiera existido. El pánico me invade al darme cuenta de que todo lo que me pertenecía ha sido removido con precisión quirúrgica, sin dejar rastro, y su contacto de teléfono me lo recuerda: "No puedes responder a esta conversación." Envuelto en frustración, Jorge destroza todo a su paso, solo para descubrir un sobre con su nombre: dentro, nuestro contrato de matrimonio de cinco años y, lo que le hiela la sangre, los papeles de divorcio ya firmados por mí. Una pequeña nota adhesiva lo acompaña: "Contrato cumplido. Eres libre. Yo también." Rompe los papeles en mil pedazos, pero la realidad es innegable: me he ido, y lo he hecho en mis propios términos.

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No Eran Mis Padres: Un Amor Roto

No Eran Mis Padres: Un Amor Roto

5.0

El aire de la mañana olía a incertidumbre, a húmeda espera por el examen de ciudadanía que mis padres adoptivos, Elena y Javier, tanto anhelaban para mí. Estaba atándome los zapatos cuando el celular vibró, un mensaje de un número desconocido, casi un susurro digital. "Sofía, soy Miguel, no vayas al examen, es una trampa" . Miguel, mi hermano, desaparecido hace tres años y dado por muerto por todos, menos por mí. Marqué el número con una urgencia febril, solo para escuchar una voz metálica: "El número que usted marcó no existe". ¿Una broma de pésimo gusto o una advertencia real? Mi presunta madre, Elena, me urgía desde abajo, el rostro contraído por la impaciencia, mi presunto padre, Javier, con su mirada fría y tajante, me obligaba: "Vas a ir a ese examen, aunque tenga que llevarte arrastrando". Pero mi teléfono vibró de nuevo: "NO VAYAS, CORRE". El pajarito de madera, el único recuerdo de Miguel que Elena no había destruido, fue arrancado de mis manos por su furia irracional, solo para que una extraña distorsión en su piel revelara una cicatriz en su supuesta mano, una cicatriz que no estaba allí, pero que mi verdadera madre sí tenía. Mi mundo se desmoronó: ellos no eran mis padres. El lunar de la suerte de mi padre real, ausente en Javier, confirmó el espanto. Toda mi vida con ellos, una mentira. Tenía que escapar, tenía que encontrar a Ricardo, el único que conocía a Miguel antes de esta horrible farsa. Entonces lo vi, Ricardo, en la cafetería. En medio de una falsa tos para ganar tiempo, le guiñé un ojo, una señal de peligro que solo Miguel y yo conocíamos. Ricardo entendió. "Señor Javier, tiene una llanta muy baja", dijo, distrayéndolos. Salí corriendo sin mirar atrás, pero cuando su mano se posó en mi hombro, un nuevo mensaje heló mi sangre: "NO CONFÍES EN RICARDO, TAMBIÉN ES PARTE DE LA TRAMPA". La sonrisa amable de Ricardo, transformándose en una mueca calculadora. Ellos me querían en un psiquiátrico, me querían convencida de que Miguel estaba muerto, me querían controlada. Pero había otra cosa: la pequeña cicatriz en la mejilla izquierda del cuerpo en el ataúd del video que Ricardo me mostró-Miguel no tenía esa cicatriz. No era él. Era todo un engaño. En la azotea del edificio, con la muerte a diez pisos de distancia, el mensaje final de Miguel parpadeó en mi pantalla: "Este mundo no es real, es un sueño, una simulación, la única forma de despertar es saltar, confía en mí". ¿Era una locura o la única verdad? "¿Qué me regalaste en mi séptimo cumpleaños?", le escribí a Miguel, una prueba final, nuestro secreto. "Una caja de cerillos vacía, la pinté de azul, tu color favorito, y le pegué una pequeña piedra brillante que encontré en la calle, te dije que era un cofre del tesoro para guardar tus sueños". Era él. Miré a Ricardo, a Elena, a Javier, y salté. Desperté en una habitación blanca, con Miguel a mi lado, pero el Dr. Salazar y Ricardo, con bata de laboratorio, me observaban. "Bienvenida a la \'realidad\'", dijo Ricardo con una sonrisa fría, "o al menos, a la versión que has estado evitando… tu mente puede construir realidades enteras… yo solo le di un empujón". Esto no era el fin. Era solo otra jaula.

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Renací Para Odiarte

Renací Para Odiarte

5.0

La última imagen que vi fue el reflejo distorsionado de mi rostro en el acero pulido de una mesa de operaciones. Estaba fría, de un frío que calaba hasta los huesos, no por el metal, sino por la desesperanza. A mi alrededor, figuras de blanco murmuraban sobre "sujetos con dones" y "procedimientos de extracción". Nadie dijo mi nombre. Yo no era Sofía, era un espécimen. En esta vida que ahora terminaba, fui la sombra, la hermana dócil que eligió el "don de la humildad", mientras Isabella, mi hermana, deslumbraba con el "don del éxito" elegido por mi madre. Mi humildad me llevó a una jaula de oro, casada con Mateo, un hombre que me trató como un adorno más. Pero el éxito de Isabella era una espada de doble filo: atrajo la codicia, la traición. Familiares, esas sanguijuelas, la denunciaron a una sociedad secreta. Fue capturada, torturada en un laboratorio como este, y murió. La noticia me llegó fría, sin sentimiento, un escándalo más para mi esposo. Y ahora, aquí estaba yo, en el mismo infierno, experimentando el mismo horror. La sociedad secreta, en su búsqueda, encontró mi "don" y lo consideró valioso. El dolor se intensificó, una agonía que recorría cada nervio. Cerré los ojos con un último pensamiento amargo: a nadie le importó nunca. La oscuridad me envolvió. Un rayo de sol golpeó mis párpados. Parpadeé, confundida. El dolor había desaparecido. El frío laboratorio se había esfumado. Estaba en mi habitación de la infancia, la que compartía con Isabella. Escuché la voz de mi madre, Elena, desde el pasillo: "¡Sofía, Isabella! ¡Bajen ahora mismo! ¡Tengo algo muy especial para ustedes!" Mi corazón se detuvo. Conocía esa voz, esa frase. Era el día. El día en que mi madre nos hizo elegir nuestros dones. Me miré en el espejo: una adolescente, mi rostro sin las marcas del dolor y la resignación. Estaba viva. Había vuelto. Una furia helada y clara me invadió. Esta vez, no sería la víctima.

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Venganza De Un Pacto Sagrado

Venganza De Un Pacto Sagrado

5.0

Aquí estoy de nuevo, arrodillada en la fría capilla familiar, ante la misma elección crucial. Una alianza de amor o el sello que encarna el poder de generaciones. En mi vida anterior, elegí el anillo por Mateo, el hombre al que amé con todo mi ser. Le di mi fortuna, mis viñedos, mi apoyo incondicional para construir su imperio, le di mi vida entera. Pero justo en mi quincuagésimo cumpleaños, me sirvió un pastel, y con él, un veneno rápido y atroz. Mientras mi cuerpo caía sin vida, sus ojos revelaron la verdad: una codicia voraz y cruel. Mis propios hijos, a quienes crié con lujo y amor, me observaron con una indiferencia helada. Ellos me abandonaron sin una pizca de remordimiento, dejándome morir sola en mi propia casa. Aquella traición, aquel dolor incomprensible, me consumieron hasta mi último aliento. Fui una tonta, una ingenua, una víctima de mi propio amor y lealtad mal dirigidos. Pero ahora, el destino me ha concedido otra oportunidad, he renacido, justo en este mismo instante. Y Mateo, el hombre que me asesinó, también ha regresado, esperando mi decisión con falsas expectativas. Esta vez, mis ojos no ven amor, solo la fría resolución de acero que ha reemplazado a la joven que fui. Elijo el pesado sello de plata, el símbolo de la Heredera Principal, con todo el poder que conlleva. Que crean que elegí la alianza otra vez, porque mi venganza será un baile lento y doloroso. Prepárate, Mateo, tu alma ahora me pertenece.

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Trillizos secretos: La segunda oportunidad del multimillonario

Trillizos secretos: La segunda oportunidad del multimillonario

4.3

Mientras el ataúd de mi madre descendía a la tierra bajo una lluvia torrencial, el espacio reservado para mi esposo permanecía vacío. Todos susurraban que estaba atrapado en el tráfico, pero mi celular vibró con la cruel verdad: una transmisión en vivo lo mostraba en una gala de lujo, impecable en su esmoquin, riendo con su exnovia colgada del brazo. La humillación no terminó ahí. A las dos de la mañana, Custodio llegó a nuestro penthouse. No venía solo. Trajo a su amante a nuestra casa en la noche del funeral de mi madre, excusándose con que ella "se sentía mal". Al ver la mancha de labial en su cuello y oler el perfume de ella impregnado en su ropa, el dolor se convirtió en hielo. Él estaba tan ocupado siéndome infiel que ni siquiera había notado que yo tenía siete meses de embarazo. Me toqué el vientre y supe lo que tenía que hacer. Ese hombre no merecía conocer a su hijo. A la mañana siguiente, me esfumé. Dejé sobre la mesa los papeles de divorcio firmados y un expediente médico falsificado de un aborto de emergencia. Quería que sintiera que lo había perdido todo. Cinco años después, he regresado a la ciudad. Ya no soy la esposa sumisa, sino "Cali", una figura temida en el mercado negro. Y Custodio acaba de encontrar su preciado Maybach destrozado con pintura rosa. En el capó, una mano infantil escribió dos palabras que lo perseguirán por siempre: "MAL PADRE".

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De exesposa humilde a magnate brillante

De exesposa humilde a magnate brillante

5.0

Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!".

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Venganza de la heredera en su boda humillante

Venganza de la heredera en su boda humillante

5.0

El día de su boda, el prometido de Alina decidió celebrar la ceremonia junto a un funeral solo para humillarla. Pero ella no se dejó pisotear: cambió de novio en el acto y se casó con un hombre al borde de la muerte. Ella era la hija de una sirvienta que había luchado toda su vida por sobrevivir. Él, el hombre más rico de la ciudad, estaba desfigurado y postrado en cama. Todos se burlaron de este matrimonio condenado al fracaso y esperaron verlos caer en la miseria. Pero Alina pronto reveló un brillo que nadie había imaginado. Era una reconocida maestra joyera, genio de las finanzas y prodigio de la medicina. Y lo más importante: ella era la verdadera heredera. La alta sociedad quedó conmocionada. Mientras su familia se hundía en el arrepentimiento y su ex suplicaba otra oportunidad, Kellan se mantuvo a su lado, ya recuperado y más atractivo que nunca. "Somos perfectos el uno para el otro. Aléjate de mi esposa".

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Rechazada por mi ex, deseada por su padre

Rechazada por mi ex, deseada por su padre

5.0

Tras seis años de relación, Joslyn fue abandonada justo antes de su boda, cuando su novio prefirió a su primer amor antes que a ella. Entonces llegó una propuesta inesperada, de Connor, el padre adoptivo de su exnovio. "Cásate conmigo. Tendrás todo lo que quieras y podrás vengarte de él". El acuerdo tenía sus ventajas: una generosa asignación mensual, abundantes recursos a su alcance, un marido que prácticamente nunca estaba en casa y el puro placer de restregarle a su exnovio su nueva posición social. Pero el esposo distante que esperaba se volvió posesivo. Mientras su ex le suplicaba públicamente que le diera otra oportunidad, Connor la atrajo hacia sus brazos. "Si vuelves a decir eso, te expulsaré de la familia para siempre". Solo más tarde Joslyn descubrió la verdad: Connor había pasado seis años planeando hacerla suya. Creyendo que solo era un trato beneficioso, ella aceptó. ¿Viajes constantes? Una completa mentira. ¿Y la promesa de que cada uno viviría su propia vida? Otro engaño cuidadosamente urdido. En su noche de bodas, él la tenía inmovilizada bajo su cuerpo, y sus besos le robaban el aliento. Y noche tras noche, seguía volviendo a casa, completamente obsesionado con ella.

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Enamorarme de nuevo de mi esposa no deseada

Enamorarme de nuevo de mi esposa no deseada

4.8

Los rumores decían que Lucas se había casado con una mujer poco atractiva y sin antecedentes. En los tres años que estuvieron juntos, se mantuvo frío y distante con Belinda, que aguantó en silencio. Su amor por él la obligó a sacrificar su autoestima y sus sueños. Cuando el primer amor de Lucas reapareció, Belinda se dio cuenta de que su matrimonio era una farsa desde el principio, una estratagema para salvar la vida de otra mujer. Entonces firmó los papeles del divorcio y se marchó. Tres años después, Belinda regresó convertida en un prodigio de la cirugía y una maestra del piano. Perdido en el arrepentimiento, Lucas la persiguió bajo la lluvia y la abrazó con fuerza: "Eres mía, Belinda".

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Su esposa abandonada, ahora intocable

Su esposa abandonada, ahora intocable

5.0

Durante cuatro años interpreté a la perfección el papel de la esposa perfecta y sumisa de mi esposo multimillonario, Damian Nunez. Mientras sangraba por una herida de bala que había recibido al intentar cerrar un acuerdo de varios miles de millones de dólares para su empresa, me arrastré hasta nuestro ático, dispuesto a poner fin a toda esa farsa.

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Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta

Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta

5.0

Fui al Registro Civil para pedir una copia de mi acta de matrimonio. Llevaba tres años casada con el heredero de los Cooley, o al menos, eso creía. El funcionario me miró con pena a través del cristal y soltó la bomba: "No hay registro. El acta nunca se devolvió. Legalmente, usted es soltera". El mundo se me vino encima. Gray me había prometido encargarse del papeleo el día de nuestra boda. Justo en ese momento, mi teléfono vibró. Una notificación de un álbum compartido titulado *Nuestro pequeño secreto*. Al abrirla, vi una prueba de embarazo positiva y mensajes de texto fechados esa misma mañana: "Aguanta un poco más, nena. Hoy se libera el dinero del fideicomiso. Mañana echo a esa mula estéril a la calle y seremos libres". Era mi esposo hablando con Brylee, mi mejor amiga y dama de honor. Entendí todo de golpe con una náusea violenta. No era una esposa, era un accesorio necesario para cobrar una herencia. Me usaron para cumplir el requisito de tres años del fideicomiso. Se burlaban de mi infertilidad -la cual sufrí por salvarle la vida a Gray en un accidente- mientras ellos esperaban a su "verdadero heredero" a mis espaldas. Planeaban dejarme sin un centavo, sin reputación y humillada al día siguiente. Me limpié las lágrimas y saqué mi labial rojo sangre del bolso. En lugar de confrontarlos llorando, llamé al enemigo mortal de la familia, el despiadado magnate Hjalmer Barrett. "Sé que odia a los Cooley", le dije con voz firme al teléfono. "Yo tengo las llaves para destruirlos y quitarles todo. A cambio, quiero casarme con su hijo, la Bestia de Wall Street". Esa noche volví a casa con una sonrisa, lista para convertir sus vidas en un infierno.

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Heredera renacida: El pacto de venganza del lobo

Heredera renacida: El pacto de venganza del lobo

4.6

Mientras mi cuerpo yacía paralizado en la cama del sanatorio, mi padre ni siquiera tuvo el valor de mirarme a los ojos. Sin dudarlo, firmó la orden de "No Resucitar" con una frialdad que helaba la sangre. Fue entonces cuando mi madrastra se inclinó sobre mí, con una sonrisa cruel, para susurrarme la verdad que me llevaría a la tumba. "No fue el accidente de coche, querida. Fue el té. Un veneno lento, igual que con tu madre". En mis últimos segundos de vida, descubrí que mi prometido, por quien yo daba la vida, tenía un hijo secreto de dos años con mi propia hermana. Mi herencia había pagado su nido de amor en las Islas Caimán mientras ellos planeaban mi muerte. Mi padre arrancó el cable del monitor cardíaco y la oscuridad me tragó entre la rabia y la asfixia. Pero el infierno no me recibió. De golpe, aspiré una bocanada de aire y abrí los ojos. Estaba en una suite de lujo. El calendario marcaba el 12 de septiembre. Hace cinco años. El día de mi boda. A mi lado, desnudo y con la mirada de un depredador, despertó El Cetro. El enemigo mortal de mi familia. El hombre que destruiría la empresa de mi padre en el futuro. En mi vida anterior, huí de esta habitación avergonzada y caí en la ruina. Esta vez, me cubrí con la sábana de seda y lo miré fijamente. "No me voy a ir", le dije con voz firme. Él me miró con desprecio, esperando que saliera corriendo. "Cásate conmigo", solté, ofreciéndole mi venganza en bandeja de plata. "Ahora mismo. Hoy. Vamos a prenderle fuego a todo".

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La Máscara de un Hermano

La Máscara de un Hermano

5.0

En Medellín, mi nombre era Sofía, pero todos me conocían como "La Patrona", la reina implacable del imperio de esmeraldas. Mi crueldad tenía un único propósito: proteger a Mateo, mi hermano menor, mi único tesoro. Años atrás, él me salvó de una bala y quedó destrozado; lo envié a España, le di una nueva identidad, "David Rojas", una nueva cara, una nueva vida, lejos de mis enemigos. Hoy, Mateo regresó para mi fiesta de compromiso, una sorpresa que planeé meticulosamente. Pero lo que encontró no fue calidez, sino una furia ciega. Mi prometido, Ricardo, cegado por celos absurdos, lo confundió con mi amante. Lo atacó sin piedad, golpeándolo brutalmente con un palo de golf, destrozando la pierna que una vez sanó y la cara que con tanto esmero reconstruí. Mi propio jefe de seguridad, Chucho, a quien conozco de toda la vida, no pudo reconocer a mi hermano. La identidad falsa que creé para protegerlo se convirtió en su condena. Ricardo usó cada detalle de "David Rojas" para probar que era un impostor, un estafador. Llegué allí y, para horror de mi hermano, mantuve una fría fachada, diciéndole a Ricardo que se "deshiciera de la basura". Mateo yacía desangrándose, sintiendo la traición de todos, incluso la mía. La ironía es que mi meticuloso plan para su seguridad lo había llevado a este infierno. ¿Cómo era posible? ¿Cómo mi amor y mis precauciones podían terminar en esta agonía para el único hombre que amo? ¿Qué clase de monstruosidad permití que creciera a mi sombra? Pero entonces, Chucho mencionó el nombre: "David Rojas", y el itinerario falso que yo misma había creado. En ese instante, todo se detuvo. Mi corazón se partió al comprender la verdad. Mi hermano. Mi Mateo. Destrozado en el suelo de mi apartamento. Mi ira, contenida por tanto tiempo, despertó. El infierno, Ricardo, el infierno acaba de abrir sus puertas para ti.

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Perdón imposible: Enredada con el tío de mi ex

Perdón imposible: Enredada con el tío de mi ex

5.0

Madison siempre había creído que se casaría con Colten. Pasó su juventud admirándolo, soñando con su futura vida juntos. Pero Colten siempre le fue indiferente, y cuando la abandonó en el momento en que más lo necesitaba, por fin se dio cuenta de que él nunca la había amado. Con la determinación de empezar de nueno y sed de venganza, Madison se marchó. Tenía por delante un sinfín de posibilidades, pero Colten ya no formaba parte de su vida. El hombre, por su parte, corrió a buscarla presa del pánico al darse cuenta de ello. "Madison, por favor, vuelve conmigo. Te lo daré todo". Sin embargo, fue su poderoso tío quien abrió la puerta y le dijo: "Ella es mi mujer ahora".

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