quería que vieran lo que venía. No
tenía
a segunda planta, más verde y vibrante qu
to silencioso se desgarró desde mi pecho mien
a un año después de mi rescate.
su escritorio, su rostro pálido y demacrado. Ha
añía minera a la que estoy demandando... tienen conexiones con el cartel de Rojas. Han fabri
abitación, su rostro l
re! ¡No dejaré que te
"Es demasiado peligroso, hijo. Est
co, impulsado por
scada. Varios hombres lo rodearon, golpeándolo sin piedad. Vi con horror cómo uno de ellos lerrió a la multitud. Mateo se tocó instintivament
de las cámaras. La reputación de la familia, construida durante un siglo, se hizo añicos en un
taba al borde
sollozó. "Mi esposo en la cárcel,
cuando tomé
ro, una que Don Alejandro me había mostrado en caso de emergencia. Den
todo y d
do en cama con la pierna rota, me maldijo por abandonarlos en su peor moment
fui la villana
a final de la memo
l iluminado. El aire
udad: el jefe del cartel, Rojas. Un hombre con ojo
ba s
e dinero y joyas sobre
voz temblaba en la memoria. "Es
un sonido ás
mienzo, niña. Pero mi re
a abajo, una mirada sucia que me
la Vega", dijo lentamente, "nec
días siguientes. No necesitaba hacerlo. El horror, la humillación y el dolor e
irada vacía y moretones apen
. Todas las pruebas en su contra se desvaneci
ión te
tamente. La sala del tribunal
lamó demon
reemplazado al od
en sus ojos había sido reemplazado por una tormenta de e
ormar una frase completa. "¿Tú
lado, su rostro una más
lo hace que todo sea más confuso, ¿no es así, mi amor? ¿Por qué una chica dispuest
paradoja era a
ano por el pelo, cl
e", dijo, su voz apenas un susurr
al gu
era dosi

GOOGLE PLAY