Segunda vida, segundo amor: Casada con mi ángel de la guarda / Capítulo 6 ¿Quieres que te lo quite | 3.16%momento en que su palma se encontró con la sólida cresta de los músculo
antemente perfecto, y sus dedos se de
ar a la suerte, la palma más g
uya ronquera se extendió por el pecho de l
la estremeció y le
e, él la rodeó con el brazo por l
uello, rozando su garganta con la cara, lo que h
io que él la miraba. Sus palabras fueron lentas y delib
spiración y abrió los
mpre había conocido, el hombre distante e intoc
esviaron hacia Vernon. "Esta es tu última advertencia", dijo con tono ace
zos y la llevó directamente a un elegante Ro
jó, el polvo se levantó y roció la cara d
fija en el vehículo que se alejab
odría haber? De acuerdo a no podía tener un heredero. Tarde o te
ba la cintura de Sabrina, sujetándola con firmeza en su rega
el oído de la muchacha como el terciop
eza, estudiando sus cinceladas facciones. Sabí
acortar distancias y estrechar la
juguetona y burlona: "Llévame a comprar ropa
a. Su mirada nunca se apartó de ella mientras se inclinaba un poco hacia
a. Sus dedos juguetearon con la seda de la corbata mientra
tipo de camisones prefieres? Ya que nos vamos a casar, ¿no
ás leve arruga rompiendo su tranqu
qué
y se preocupó de haber cruzado una línea. Estaba a punto de dar marcha atrás, pero su voz
ulso. Un hombre que solía ser tan controlado mostr
lavó en la suya, tan intensa que el calor le sonrojó
ia, cada dedo largo y perfectamente esculpido, las puntas de un rosa saludable que destacaba sobre la te
istazo a su afilada clavícula, una revelación i
ajó, casi burlona: "¿Qui
rpresa, y sus palabras salieron
de él, sutil pero desarmante. "¿No fui cl
nificado, y su mente recordó sus palabras anter
bsoluto. La retaba a ponerle
GOOGLE PLAY