a Var
cedor, más fuerte que el bajo pesado que re
miraba
ajo la piel. No estaba acostumbrado a ser el arr
e, el movimiento agud
-le dijo
lla. Me estaba fulm
lanzándome una mirada de puro ve
etuvo en n
erficie, inclinándose has
ienna -dijo, su vo
ome en el lujoso reservado para poner dis
sacudiendo
. Si no hubiera d
lvarla a ella -interrumpí,
dedo temblor
mara. Ambos lo sabemos. Deja
a con la mano con la suficiente fuer
onrojada-. ¡Nos estás deshonrando! ¡Est
tonándose la chaqueta
luego volvió su f
de calidez mientras asentía hacia Valeria-. Le debo a su
d
lo dijo e
o, sentí una extraña sensación
último grillete
n -d
é y pasé
o rocé. Lo traté
ectamente al penthouse que se suponía
ue entré, fui al d
na pesada bolsa de basura ne
o, abrí de par en par
dos. El reloj que había grabado con una promesa que ahora no significaba
do dentro d
baño
feitar. La crema hidratant
de la
plástico hasta el conduct
mpuerta de
n, envié la b
abajo, abajo, hasta que golpeó el fon
silencio ahora se sentí
saqué una hoja de papel de
e de la Fundación
una p
o de Admi
to, renuncio a mi
erte. La van
tame
na V
con una f
iré alrededor del
tía como
de la que finalmente ha
tana y miré el hori
luces, un vasto oc
rda -s
jugar a se

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