a Var
el cielo nocturno, una fortaleza
amino de entrada. El aire estaba cargado c
a entrada d
ra Sra. Montenegr
ga larga, cuello alto y una esp
n atuendo
e, manteniéndome en las sombra
de in
y Va
a de la orquesta, p
igía atención. Reía, su mano descansan
cía...
re que tenía to
llí, hablando con
o lo
la alianza e
a cerca de la fue
i derribándome en un f
ré, poniendo una pequeña ca
ue había diseñado yo misma. Lo últim
rió y
. ¿por qué parece que
lo estoy
o se ens
nte solo está siendo un
mi voz hueca-. Y no
sta comenzó a aume
o aire -
iones de invitados en el segun
ama, escuchando el murmullo
crujió a
ba a J
Vale
y giró la cerradur
e? -preguntó,
lev
te, Va
asando la mano por
delabro de plata-. Siempre te odié.
egunté-. Nunca
La perfecta princesa Varela. Y yo
cerc
tengo todo. Tengo tu tr
dije con calma-. Es un trab
se entr
e eres mej
e soy li
onido áspero
Solo eres una i
emp
ás, golpeando las
toques
de nuevo,
rré la
andió el c
bro con un sordo
jé haci
nes se engancharo
el agarre del pesa
ló contra
daron sobre las pesadas
cendió al instante. Las llamas lamieron
-gritó
hacia l
Forcejeó con el pestillo,
n se llenó d
is ojos
ayudarla co
jos muy abiert
trás, hacia las c
te ahí!
erta y se deslizó
a, la puerta se cerró de gol
Da

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