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Historia

Capítulo 3

Palabras:1201    |    Actualizado en: Hoy, a las 19:32

Vista d

r. Terminé en "La Garra Oxidada", un bar neutral en el límite del territorio. E

rgencia que había preparado meses atrás, aunque esperaba no tener que usarla

Luna sumisa. Era un vestido

pedí un whisk

sangre. Sin la pastilla, mis sentidos explotaban. La música era más fuerte, las luces más bril

qué un número que no ha

cuando la lí

antáneamente alerta-. ¿Está todo bien? Tus signos vitales...

Garra Oxidada

co minutos.

La Guardia Real nunca me dejó realmente; solo se mantuvier

del bar

r a lluvia, tierra húmeda y... c

vaso se me resbaló de los ded

l taburet

una playera táctica negra que se tensaba contra los músculos de su pecho. Su cabe

se clavaron en los míos. Er

um. T

ostillas como un pájaro atrapado. El aire en la ha

ogieran los dedos de los pies. Mi loba interior, que había estado gruñen

rugió. *¡

Da

padre, el jefe de la Guardia Real. Había sido mi somb

lido esto. Nunca h

. Dio un paso hacia mí, su

de carga. Las pastillas supresoras... no solo habían ocultado a mi loba

cadas. Se detuvo a centímetros de mí. Su mano se ext

as -su

ensación de hormigueo agradable y adictiva corrió desde las yemas de

nsa por la emoción-. Diosa Lun

o, inhalando profundamente. -Hueles a

to, el mundo

erta se abrió d

manos de encim

rompió. Me apa

ado. Debió haber rastreado mi olor. Det

stantáneamente de amante a arma letal. Un gruñido bajo y amenaz

ijo Damián, su voz morta

de mordida en mi cuello, una marca que se estaba desvaneciend

liendo de det

¿Así que esto es todo? ¿Me dejas y corres con t

añero Desti

-¿Él? ¿Un Gamma? No seas ridícula.

anzó so

éndose para arrancarle la garganta a Santiago. Pero Santiago no buscaba u

a! -rugió

n en mi carne. El dolo

Santiago por el cuello y estrellándolo contra la

uñó Damián, sus ojos camb

rdené, poniendo una m

gruñó Damián,

arás una guerra que mi padre no necesita en este momento -dije, mi

agitándose, pero empuj

eta-. Ley de la Manada, Gamma. Legalmente, todavía está bajo

vo, irradiando asesinato. -Vuelve

llar de mi madre. Todavía estaba en la habitación de huésp

volve

argumentó Dami

n. Lo dejé en el tocador. No voy a dej

a un atónit

mental. *Pero mantente fuera del perímetro. Rec

ndo en conflicto, pero asintió una vez. -Estaré observa

mpujó hacia s

copiloto. Miré mi brazo

tonces,

r. Pero ahora, sin las pastillas y habiendo estado cerc

l comenzó a unirse. E

mente despierta ahora.

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