Vista d
r. Terminé en "La Garra Oxidada", un bar neutral en el límite del territorio. E
rgencia que había preparado meses atrás, aunque esperaba no tener que usarla
Luna sumisa. Era un vestido
pedí un whisk
sangre. Sin la pastilla, mis sentidos explotaban. La música era más fuerte, las luces más bril
qué un número que no ha
cuando la lí
antáneamente alerta-. ¿Está todo bien? Tus signos vitales...
Garra Oxidada
co minutos.
La Guardia Real nunca me dejó realmente; solo se mantuvier
del bar
r a lluvia, tierra húmeda y... c
vaso se me resbaló de los ded
l taburet
una playera táctica negra que se tensaba contra los músculos de su pecho. Su cabe
se clavaron en los míos. Er
um. T
ostillas como un pájaro atrapado. El aire en la ha
ogieran los dedos de los pies. Mi loba interior, que había estado gruñen
rugió. *¡
Da
padre, el jefe de la Guardia Real. Había sido mi somb
lido esto. Nunca h
. Dio un paso hacia mí, su
de carga. Las pastillas supresoras... no solo habían ocultado a mi loba
cadas. Se detuvo a centímetros de mí. Su mano se ext
as -su
ensación de hormigueo agradable y adictiva corrió desde las yemas de
nsa por la emoción-. Diosa Lun
o, inhalando profundamente. -Hueles a
to, el mundo
erta se abrió d
manos de encim
rompió. Me apa
ado. Debió haber rastreado mi olor. Det
stantáneamente de amante a arma letal. Un gruñido bajo y amenaz
ijo Damián, su voz morta
de mordida en mi cuello, una marca que se estaba desvaneciend
liendo de det
¿Así que esto es todo? ¿Me dejas y corres con t
añero Desti
-¿Él? ¿Un Gamma? No seas ridícula.
anzó so
éndose para arrancarle la garganta a Santiago. Pero Santiago no buscaba u
a! -rugió
n en mi carne. El dolo
Santiago por el cuello y estrellándolo contra la
uñó Damián, sus ojos camb
rdené, poniendo una m
gruñó Damián,
arás una guerra que mi padre no necesita en este momento -dije, mi
agitándose, pero empuj
eta-. Ley de la Manada, Gamma. Legalmente, todavía está bajo
vo, irradiando asesinato. -Vuelve
llar de mi madre. Todavía estaba en la habitación de huésp
volve
argumentó Dami
n. Lo dejé en el tocador. No voy a dej
a un atónit
mental. *Pero mantente fuera del perímetro. Rec
ndo en conflicto, pero asintió una vez. -Estaré observa
mpujó hacia s
copiloto. Miré mi brazo
tonces,
r. Pero ahora, sin las pastillas y habiendo estado cerc
l comenzó a unirse. E
mente despierta ahora.

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