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Historia
Las Mentiras Que Me Has Dicho

Las Mentiras Que Me Has Dicho

Autor: ODALIS ARCOS
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Capítulo 1 ¡Oye, Preciosa!

Palabras:997    |    Actualizado en: 30/12/2020

preci

bailoteó tratando de entrar en calor, mientras murmuraba, sorprendida de sí misma: 'Qué frío hace en invierno. Crosby Liu, en verdad

a. Aunque algo confundida, siguió su camino sin voltear. Recordaba claramente que Crosby le había aconsejado alguna vez que nunca se volviera cuando alguien

río, que se habían detenido en el acto al escuchar la voz llamando, convencidas de que la apelación iba dirigida a ellas. Sus entusiasmadas exc

tó la otra chica, con una risilla emocionada. Parecía que estaba viend

la reacción de las chicas, Maya supuso que, lo más seguro es que no conocieran al atractivo extraño que las llamab

segundo, p

lemente, un timbre agradable. Esta vez, sin pensarlo

a, oye, p

ente parecían completamente decepcionadas y la miraban con cierto rencor. Se sin

ilaciones, se dio la vuelta, para ver a un hombre alto y muy atractivo de pie, apenas a unos centímetros de ella. Justo en ese momento

ra impresionarla), tenía que reconocer que había algo en aquel hombre, algo fuera de lo común, ¿cómo podía ponerlo en palabras? ¡Sería inolvidable! El hombre era perfecto de pies a cabeza; su rostro era impecable, su so

tó Maya, quebrándose el cerebro en busca de una respuest

uedo...", empe

us palabras cayeron pesadas como el plomo, y

a ella para atrapar a un alegre perro samoyedo, que jugueteaba bajo un árbol. S

clamó indignada una de las chicas, que seguían c

r "¡carajo!" a los cuatro vientos. 'Crosby, cuando me advertiste de la gente diciendo "preciosa" en las calles ¡nunca me dijiste que podrían estar llamando a un perro! ¡Un p

" al veterinario, jugaba alegremente con su perro, totalmente indif

amenazó dulcemente al samoyedo mientras lo acariciaba con cariño. El animal esta

gimoteando como un bebé, como si tratara de complacerlo. Parecía que

za, quería que se la tragara la tierra. Él había salido ese día, olvidando ponerle la correa a su mascota y, como resultado, se le había escapado. La

chica, hubiera preferido olvidar esas circunstancias tan incómodas. En cambio

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