Libros y Cuentos de Fifine Schwan
Un eco de un amor convertido en cenizas.
Mi vida: Isabella Vargas, diseñadora de éxito, a punto de casarme con Javier Soto, mi "príncipe azul". La nuestra sería "la boda del año". Pero la noche del compromiso, una inesperada mirada a su móvil reveló un abismo: dos años de infidelidad con su becaria, Sofía Rivas. Mensajes crueles desvelaban que nuestra relación era mera "imagen", mientras su corazón era "solo suyo". La humillación pública fue implacable. Sofía ostentando mi sello familiar. Javier la defendiendo en galas, revelando intimidades, negando mi versión. Me abandonó en la tienda nupcial (destrocé el vestido blanco) y, finalmente, me dejó en una carretera rural el día de mi cumpleaños para celebrar el falso embarazo de su amante. Mi cuento de hadas se desplomó en cenizas. La rabia y el dolor me consumieron. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Cómo se atrevieron a robarme mi vida, mi legado, con tanta vileza? Pero la protagonista de esta farsa despertó. Mi móvil vibró. Era una llamada crucial. Con voz antes temblorosa, ahora de acero, dicté mi destino: "Mateo, necesito que cumplas una vieja promesa. Cásate conmigo". Mi venganza silenciosa había comenzado.
El Precio de la Bondad Perdida
Elvira se mordió la lengua con una amargura que conocía bien, las picaduras de alacrán devorando su carne, un final traicionado para una vida de servicio. De repente, un estruendo la sacudió, el olor a polvo y ganado asustado llenó sus pulmones. No estaba muerta, estaba de pie, la sangre aún no corría por su boca, su rancho estaba en caos, y una estampida de toros, igual que la última vez, se dirigía a los invitados de la familia Del Valle. Recordó con escalofríos cómo, en su vida pasada, por salvarlos, la "dulce" Sofía Del Valle la drogó, secuestró y arrojó a un pozo de alacranes. Escuchó su risa y las horribles palabras: "¡Quiero que lo acompañes en la muerte!". Sintió cada picadura, cada gramo de su piel siendo devorado en la agonía, mientras la gente que había salvado se asomaba para ver el espectáculo, riendo. ¿Por qué esa bondad se pagó con una muerte tan horrible? ¿Por qué la traicionaron de esa manera? Esta vez, al despertar en el mismo instante preciso de la estampida, Elvira sintió una calma helada, su corazón transformado en piedra. Si su bondad se pagaba así, que se las arreglaran solos.
Por Qué Me Odia Tanto
Sofía Romero, reconocida arquitecta en la vibrante Ciudad de México, era el amuleto de la suerte de su prometido, Ricardo, un ambicioso empresario inmobiliario cuya carrera, desde que ella llegó a su vida, se disparó como un cohete. En la cúspide de su éxito, celebrando otro proyecto multimillonario, una sed repentina la llevó a la cocina, donde el filo helado de la voz de Ricardo la detuvo en seco. Escuchó cómo él, con su amante Valeria, planeaba despojar a su propia familia de sus tierras ancestrales en Oaxaca, llamando el compromiso con ella una "fachada" y a Sofía misma un "sacrificio". El vaso de cristal se le resbaló de las manos, el dolor agudo en su pie descalzo fue nada comparado con la agonía de su alma al entender su brutal traición. Estaba embarazada, y ese futuro prometedor se había pulverizado en un abismo de mentiras que la ahogaban sin piedad. Ricardo continuó su farsa, proponiéndole "diseñar su obra maestra" en esas mismas tierras robadas, sin una pizca de remordimiento. Con su corazón roto y la vida de su familia en Oaxaca bajo una amenaza velada y letal, Sofía se vio acorralada en el lujoso penthouse, su prisión de oro. La traición le destrozó el alma, pero el brutal asesinato de "su problema" -su hijo no nato- por parte de Valeria, con la complacencia de Ricardo, encendió en su interior una fría y aterradora sed de venganza. "No significas nada", le había susurrado Valeria, con una risa cruel, "eres un escalón que Ricardo usó para subir". "Hice lo que un amuleto de la suerte hace", le sonrió Sofía a Ricardo, mientras su imperio se derrumbaba a su alrededor. La sangrienta caída le arrebató el aliento, dejándola en el suelo con el inmenso dolor de la pérdida, pero en el caos, una nueva guerrera resurgía de las cenizas.
