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Historia

Capítulo 8

Palabras:682    |    Actualizado en: 05/01/2026

nsablemente para enterrar las manchas de sangre en los adoquines, los re

netas blindadas rugían a ralentí, un gruñido

nía firmemente

s piernas se negaban

erida; era una cosa viva y parasitaria, pul

n no no

e como un centinel

y podía sentir los ojos de los francotiradore

matrimonio -declaró Dante, su voz

, su agarre sobre mí se hizo más fuerte-. Verán su mano

da que cobrar

oneda de s

e los Villarreal en una cara y el

. Una deuda de vida que mi

cobrando -

se c

-preguntó Lucas, incrédulo-. ¿Para qued

spondió

aferraba a su brazo

d para Sofía. No puedes tocarla. Ni hoy. Ni

or mi garganta,

tratando d

de nuestro mundo para asegurarse de que

r

seguridad con la mon

abiendo a ceniza-. La deuda está pa

-dijo

uiera

dos modos, ya no

út

a tocar. Porqu

beza contra el

ra -s

-insistió Lucas, sintiend

razné-. El que est

gritó Dante,

ío -i

s de Lucas corrió

espués, agarrando el

ajuela de la camio

nte por ú

. El Príncipe de Hielo rein

mí, se veí

el viento se llevó mi voz ant

alda para con

o estomacal salpicando la impe

Lucas, su voz distorsiona

e disolvió

el zumbido constante de los mot

ntravenosa, el líquido trans

aba fuertem

a mi lado, sus ojos e

gunté, mi v

s me

enían una pro

el cuerpo, Ximena. El

a min

a no

s no quería que supiera que no había b

mpor

e habí

el lecho de nubes

bos. A terri

ba l

i mano vendada,

taba

e de una guerra que nunca

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