e vista
lada a la implacable silla de plást
lí esperando noticia
que sob
o encontraban su fin en peleas d
esperando
dormido en días. Se veía desaliñado, con la corbata to
se en el asiento a mi lado
. El cuchillo no alcanzó las arterias prin
un suspiro tembloro
ajiste?
radas de la sala de recuperación,
momento. Tu esposo a
-dije, mirando al frente-. El hombre en esa
dí mi
de derrota. Abrió su male
ción se basan en coacción y la falta de consumación durante el último año. Y el decreto
mi part
re, sintien
lso y saqué una peque
ba mi anill
uilates se sentía más
el día de nuestra boda, la que se había quitado y dejado en l
golpe con ambos
Morales. Era una afirm
ale en dos
dó
-. Si lo sabes, te
amente. -Tienes razón.
lev
entían sorprende
el puesto d
r Villarreal -le dije a la enf
erciopelo al sobre, la co
su esposa
e-. No s
objetos en e
pasillo blan
sualmente me daba náuse
tomáticas hacia el gris
estaba d
e apenas comenzaba a esti
taxi que
-dije-. Termina
se alejaba, no mir
eléfono de
os con
mi
min
dr
min
ce
min
todos los que alguna vez me
Eliminar
ta SIM y bajé
uñeca, arrojé el peque
esaparecer bajo las rueda
né en el
mi vida, no sabía
nía u
a un pr
a una f
ojos y res
ás dulce que jam

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