el aire estancado y frío. No solo
ustrial en una mano, despojando el espacio de mi existen
ro. Vacié los libros de mi buró. Tomé la foto enmarcada de nosotros del manto de la ch
ra electró
jada, los ojos enrojecidos. Olía a jabón de hosp
o cuando vio los
fracturó su voz-.
cara de porcelana, fría y frágil, lo m
la luna de miel. Dijiste que iríamos a la Riviera Maya justo de
aliento que debió haber estado conteniendo duran
mano por el cabello-. Por s
brazos. Me quedé rígida contr
ien con... Lu
lemente. -Sí. Está e
tiro
, retrocediendo lo suficiente para mirarlo a los ojos-.
la respiración para no in
dijo-. Mañana va
a una mentira. Amaba la ficción de ello. La realid
erta y nunca m
casa de m
eras de la ciudad, donde la oscurid
edor de sus piernas, una silueta oscura contra el cielo gris. L
de las escaleras
do escribiendo durante dos años. La que tenía miles de
capítu
eroína Abando
de un prometido que deja a su novia en la orilla de
né _Pu
o como un disparo. Se la entreg
ala -
mó mi mano. Su agarre era f
a? -pr
a vez, viendo cómo el mundo que solía
lo todo

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