a mi oficina a la
temblando. Todos estaban nerviosos hoy. El cargamento de los m
sobre pa
s de d
taba firmado. Elena R
y ladrante que hizo que mi
a al escritorio-. Cree que esto es un juego. Cree que puede
cuero, hojeando una revista. Levant
está haciendo un berrinche, Dante. S
e me divertía. Hoy, m
éfono y mar
sonó.
esta
n de
é mi
fía, levantándose-. Tenemos
terminar con este berri
papeles en la cara. Iba a recordarle que me
rioso a
na! -
enc
ía diferente. H
ista de gente, sino desprovista de vida. Los ja
scalera
clóset estaban abiertas, revelando estantes vacíos. Sin
ue -s
a huido. ¿Creía que podía esconderse de mí?
torio. Era lo único que
escribir en él todas las noc
última
e, Ad
ibro al bot
rde -
léfon
ato, listo para de
estás?
ra E
. Y estab
pendejo!
con
ulia. Dime dónde l
zó Julia, el sonido crudo y roto-
e un reflejo. Un me
Dile a Elena que el
5! -gritó Julia-. ¡Ven a firmar los
ea se
léfono se sentía res
ue
aba celosa. Solo er
stente
teléfono de la s
está?
, señor. Hosp
ció inclinars
é. Solo
s semáforos en rojo. Me subí a l
funeraria. El coche
un portazo. La recepcionista
está?
inal del pasillo. Su cara estaba hinchad
jé para
n la ha
centro. Una sábana bl
-sus
ue mis piernas n
mano y reti

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