/0/22029/coverbig.jpg?v=d5a707effc0b1aa07ea9eb2424f7e7d9)
de vida. Exactamente diez minutos después, mi
a Dante caminar de un lado a otro. Él era el Patrón de Monterrey, el homb
iraba con o
dijo, como si nada-. Lleva
de nuestro matrimonio
IV que hacía que estar de pie fuera una agonía. Pero él solo puso los ojo
-el refugio donde nos enamoramos- para
i me estoy muriendo?", ni siquiera s
ncio -dijo-. Ya tengo s
so
Y fui a un panteón municipal a comprar una tumba bajo m
banca de piedra, tal
esquelética y dándose cuenta de que yo no era más que hu
a basura, donde había e
iera conocido a
ierra, rogándole a una lápida p
ítu
de vida. Exactamente diez minutos después, mi
a a través de mis calcetines y me helaba los huesos, pero el frío dentro de mi pecho era mucho peor. Esta casa era una fortaleza
Villarreal, con
los sindicatos, los puertos y la vida de cualquiera que respirara en su ciudad. Cuando nos conocimos, era solo un sicario de la calle con los n
y yo solo era un fantasma
a, ladrando órdenes sobre un cargamento en la Zona Sur. Colgó y
seguridad. Ahora sonaba como un juez leyendo
ería a
un hijo es un hombre con un blanco en la espalda. Cuando los doctores nos dijeron que el problema era yo, Dante
ra. Eso fue antes de que decidiera que el amor
s puños de la camisa-. Está entrando en el segundo tri
de mover un mueble, no de mudar a la mujer que ll
a de cristal, importado de Itali
cedor. Se hizo añicos en
l desastre, luego a mí, con uno
uar como una
ncer que me comía el páncreas. Por el dolor que irradiaba en mi
a es la madre del futuro Don. Es un negocio. Conoces la ley del si
ó un trago. Parecía agotado. S
el divor
ncio se extendió, tenso y sofocante. En la mafia, no te
sus labios. Era una mirada que le había visto dar
ser mesera? Todo lo que vistes, todo lo que comes, el a
iero irm
un sonido os
ntiendo. Pero no me amenaces con irt
golpe y dejó el vaso pes
gruñido-. Por el apellido. Una vez que nazca el niño, Sofía
r la garganta. Quería que yo c
ndome el estómago mientras un calam
retando mi abdomen. P
í. Yo soy el que evita que esta ciudad se inc
su
tiene un ultrasonido. N
jo la lluvia para atarme el zapato porque tenía una ampolla.
te -
la mano en la m
toy muriendo
. No hizo
ncio -dijo-. Ya tengo s
paredes de mármol. Saqué el informe médico de mi bolsillo,
en la pared. Día un

GOOGLE PLAY