img Amor a primer libro  /  Capítulo 9 No.9  | 90.00%
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Historia
Capítulo 9 No.9
Palabras:1875    |    Actualizado en: 30/04/2022

El amor de las novelas clásicas de romance ¿será posible que ese amor traspasará las páginas de un libro? Es posible, lo he comprobado. Pero como todo en el amor, nada será fácil y sencillo, lo importante es que sobrepasen cualquier dificultad juntos. Siendo el mejor equipo.

Hay diferentes clases de amor y todos lo siente de distintas maneras. Yo creí haber encontrado el amor en una persona que no me amo como yo lo hacía, mi corazón se dañó y mi esperanza de creer en el amor de nuevo era una tontería. Hasta que llego él.

Suspiro, tamborileo sus dedos sobre la mesa de madera. Quiere empezar a escribir algo, pero no tiene mucho. Su fuente de inspiración estaba sin reservas.

De pronto sintió que alguien cubrió sus ojos, sintió el aroma de su perfume cerca suyo y su corazón comenzó a latir con fuerza.

- Adivina ¿quién soy? - escucho en su oído. No pudo evitar soltar una risita nerviosa.

- Veamos - sonrió y puso su mano sobre la de él - ¿Eres el amor de mi vida?

- Posiblemente - le dio un beso en la mejilla y le descubrió sus ojos - Hola Emma.

- Hola - lo miro con una gran sonrisa - ¿Cómo supiste que estaba aquí? Le dije a Carlos que no fuera de chismoso.

- No me lo dijo él - suspiro y acaricio sus mejillas - Solo seguí el aroma a rosas y te encontré.

- ¿De verdad huelo a rosas? - pregunto sorprendida.

- Si, te dije que el aroma era intenso y deja un gran aroma a rosas, el rastro me llevo al amor de mi vida - le sonrió y tomo su mano, dándole suaves caricias.

Emma sentía como su rostro se sonrojaba, Nicolas soltó una risita, se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla.

- Te vez hermosa cuando te sonrojas - susurro - ¿Y qué hacías? Creí que estarías leyendo.

- Pues - suspiro y miro hacia su libreta - Soy escritora.

- ¿Qué? No inventes, ¿de verdad? - la tomo de las manos con una sonrisa y su alegría la contagiaba - Y dime ¿Qué escribes? ¿Puedo ayudarte?

- Nicolas - lo miro con una sonrisa - Yo estoy retomando mi escritura apenas, deje de escribir por casi un año - suspiro - Y quiero hacerlo de nuevo, pero no tengo inspiración.

Asintió levemente con la cabeza y comenzó a pensar en cómo darle inspiración a Emma. La miro como si trata de descubrir algo en su mirada, algo que le ayudara a recuperar la inspiración. Él tuvo inspiración toda esa tarde gracias a ella, a su musa. Ahora como podrá hacer que ella tenga inspiración para volver a escribir.

- ¿Qué fue lo que te hizo dejar la escritura? - pregunto curioso.

- Pues - suspiro y se cruzó de brazos - Hace un par de años que salí con alguien, que no me amo como lo hice yo - hizo una mueca de disgusto - Mi inspiración y todo lo que en algún momento me gusto deje de hacerlo. Pase mucho tiempo sumida en la oscuridad profunda de mi ser - miro al frente - Hasta que un día me dije que no podía pasar más tiempo en mi miseria y decidí volver a tener algo de sentido en mi vida. Cuando le dije a Rafa que quería volver a leer novelas románticas, me dijo que fuera con las clásicas, que esos libros me harían reencontrarme de nuevo con un amor puro - dirigió su mirada a Nicolas que se había mantenido mirando un punto fijo en la mesa - El día que yo volví a leer una novela romántica, no solo me enamore del amor a primera vista - atrajo la mirada de él de nuevo - William Shakespeare dijo lo que era el amor a primera vista, pero yo lo estoy experimentando contigo, Nicolas - le sonrió.

Nicolas sonrió en grande, tomo su mano entre las suyas y la beso, Emma soltó una risita y lo miro con ternura.

Su desbocado corazón podía escucharlo ella, lo único que hizo fue atraerlo a ella y abrazarlo, tenerlo en sus brazos una vez más y sentir como todo el mundo se detenía cuando estaban abrazados. Sabía que ella le había confiado una parte de su vida, su última relación que la dejo en agonía y desesperanza, aunque no sabía cómo sucedió le importaba muy poco, pues haría que ella olvidara lo mal que la paso y se convertiría en el único hombre que sostendría su mano hasta el final.

- No puedo prometerte nada, porque en esta vida las promesas se rompen como la hoja de papel - dijo Nicolas, tomando el rostro de Emma entre sus manos. Admirando su belleza y observándola con detenimiento - Pero hare todo lo posible por convertirme en el hombre que sostenga tu mano hasta tu ultimo respirar. Si me lo permites, claro está.

Emma apretó con fuerza las manos de Nicolas y le sonrió con ternura.

- Tú jamás has necesitado una oportunidad, porqué te la di en el momento que te miré por primera vez.

Nicolas le dio un beso en la frente y la volvió a abrazar con fuerza, como si ese fuese su ultimo abrazo.

Rafael los había visto minutos antes y quería darles una sorpresa con su presencia, pero cuando escucho de que hablaban se detuvo. No quería ser un chismoso, pero era su mejor amiga y quería oír lo que ese hombre prometía. No quería verla sufrir, pero al escuchar eso, supo en su corazón que él había conquistado su corazón con sentimientos profundos y no con vagas palabras. No pudo aguantar más y salió de su pequeño escondite.

- Hola tortolitos - sonrió mirándolo.

- Rafa - sonrió Emma - Hola.

Nicolas se sentía un poco celoso, no había tenido oportunidad de conocerlo ni verlo otra vez desde que fue con Emma el día que la conoció. Rafael era de la misma estatura que Emma, tenía el pelo al estilo la banda The Beatles, lentes, tenía varios tatuajes que podían verse y parecía que iba al gimnasio, trataba de no estar celoso.

- Nicolas - dijo Rafael con una sonrisa - ¿Emma te ha dicho de este domingo?

- Si, me ha dicho - sonrió mirando a Emma que tenía una gran sonrisa - Solo díganme que puedo llevar y ahí estaré.

- Pues aún no le he planeado bien - suspiro - Pero algo que no debería falta es la cerveza o una botella de tequila ¿verdad Emma? - los dos rieron.

- Tiene como tres meses que no tomo tequila y mi mamá escondió su botella porque me acabe la última - dijo Emma divertida.

- La última borrachera que nos pusimos fue el día que murió tu abuelo, sacaron la artillería pesada, tequila, vodka, whisky, cervezas.

- Era en honor al abuelo - sonrió Emma - Pero ese día no hay que llevar nada pesado, con unas cervezas estará bien - miro a Nicolas - Nosotros no somos melindrosos con las cervezas, la que tú quieras está bien.

- Si, pero ninguna ligera - dijo Rafael.

- Perfecto - dijo Nicolas - Yo llevare la cerveza, pero si quieren puedo preparar unas micheladas ese día - les sonrió - Las hago muy bien o al menos eso es lo que dicen mis hermanos - soltó una risita - Ustedes pueden probarlas.

- Pues entonces micheladas serán, yo llevare la comida - dijo Rafael - Y Emma, encárgate de la música y la botana.

- Perfecto - sonrió.

- Pues me voy, tengo que ir por mi hermanita - se acercó y le dio un beso en la mejilla a Emma - Nos vemos el domingo Nicolas.

Nicolas le sonrió y se despidió con su mano. Carraspeo un poco y se rasco la cabeza.

- Rafael ha sido mi mejor amigo desde hace años - dijo Emma mientras comenzaba a guardar sus cosas - Te puedo decir que es mi alma gemela, me complementa.

- Hum.

- Y yo estuve a su lado en todo momento, yo fui quien le dijo que saliera del closet - Nicolas se giró a verla y ella solo sonrió divertida de ver su expresión - Dios, Nicolas, podía ver tus celos desde que él llego - tomo su mano - Puedes sentir celos de quien sea, pero de Rafael jamás, somos como hermanos - acaricio su mano - Anda, vámonos de aquí.

[...]

Lo más hermoso que la familia de Nicolas escuchaba a mitad de la noche era el violín del propio Nicolas, tras haber pasado un mes sin siquiera tocarlo, deleitarse con su música era magnifico.

- ¡Bravo! Es magnifico - aplaudió Daniel al entrar en su habitación - Pero por favor, estoy del otro lado y quiero dormir.

- Lo siento - dijo Nicolas dejando el violín en su estuche - Practicare mañana temprano.

- Se que a mamá no le dirás nada - se recostó en su cama - Pero quiero que me cuentes a mí.

- Dani - lo miro y lo vio dentro de su cama esperando que él hablara - Esta bien - suspiro y se fue a recostar a su lado - Conocí a alguien.

- Eso es obvio, estas embobado todo el día - los dos rieron - Pero vamos cuéntame.

- Se llama Emma, la conocí el día que fuimos a la biblioteca - comenzó a relatar - Y la verdad la amo con todo mi ser, con cada célula de mi cuerpo - lo miro - Jamás me había sentido así, es decir, ella hace que mi corazón lata con fuerza y que todo mi mundo se ilumine. Además, al tocar pienso solamente en ella.

- ¿Has encontrado a tu musa? - preguntó en voz baja.

- La encontré - susurro - De hecho, este domingo su mejor amigo organizo un pequeño picnic para que nos conozcamos - lo miro - ¿Quieres venir? Así también la conoces.

- ¿De verdad? - sonrió mirándolo - Conoceré a Emma, la chica que enamoro a mi hermano con una sola mirada.

- Solo un detalle - lo miro - No le digas que toco el violín, le tengo una sorpresa y quiero que se mantenga así.

Daniel asintió con una sonrisa y se quedó escuchando por un rato más como fue que Nicolas conoció a Emma y todo por un libro. Por una novela clásica.

[...]

Rafael había ido a casa de Emma para poder hablar sobre todo lo que él había escuchado, prepararon una noche de chicas entre los dos e incluso se quedaría a dormir, no era la primera vez que pasaba la noche con Emma, todo el mundo sabía que ellos dos eran inseparables y eran parte de la familia.

- Tengo fe en que será el indicado Emma - susurro Rafael.

- Yo también lo creo Rafa, ahora por favor deja de moverte me vas a tirar de la cama.

- Acurrúcate conmigo para que no te vayas a caer - los dos comenzaron a reírse sin sentido alguno - Cállate que tu padre nos va amatar.

- Si ya cállate.

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